Buenas lovers,
Nunca pensé que escribiría por más que os leo pero supongo que el anonimato nos acerca más de lo que imaginamos.
Resumiendo que es gerundio, viví una infancia jodida jodida. Tuve la suerte de convertirme en una adulta que hizo terapia durante dos años y que se convirtió en una mujer sana y que, por fin, pisa fuerte. Sin embargo, hay una parte de mi que sigue oculta.
Un familiar abusó de mi siendo menor, calculo que yo tendría unos 5 años. Mi terapeuta lo sabia pero nunca llegamos a trabajar el hacerlo público y me mudé de ciudad.
Ahora, con 30 años siento que ha llegado el momento. Soy fuerte, tengo un buen trabajo (y mira que es jodido ahora mismo…) y voy superando la precariedad, pandemia y demás mierdas bastante bien.
De repente, en mi mejor momento algo dentro de mi me empuja a contarlo, a poder hablar de ello. Sí, soy quien soy a pesar de que abusaron de mi, si #yotambien.

Supongo que esta oleada de mujeres que por fin se atreven a dar la cara me ha encendido algún piloto que estaba apagado (o en stand by).
Sin embargo, contarlo conlleva abrir una brecha en la familia pues mi abusador es de mi familia. El primo majo, con hijos y súper formal que cae bien a todo el mundo y es el dinamizador del grupo de WhatsApp familiar. Mi madre le adora.
Se que ella se va a morir si se lo cuento, no se por donde empezar (hemos tenido una vida bien jodida y hasta ahora he preferido ahorrarle el disgusto).
Para acabar, aclaro que el me saca casi 10 años. Así que yo tenía 5 y el 15 (no fue un juego de niños).
Alguna situación parecida? Qué haríais? Temo sentir más culpa después vs. Por dentro me quema 🔥
Buen fin de, lovers.