No sé el de ustedes, pero el mío no escucha, puede mirarme a los ojos y decirme que ha entendido y luego ir y hacer exactamente lo contrario. En un intento de mejorar mi relación y ya bastante frustrada, comencé a buscar en internet pequeños trucos, artimañas si se quiere, que puedo poner en práctica para condicionar su comportamiento. Soy consciente de que suena medio mal, como a un perro que se le da una galleta por cagar en el lugar correcto, pero es un poco más sutil que eso, y como me ha dado resultados, me tomo el atrevimiento de compartirlo con ustedes.
Le dejo la ropa que quiero que use a la vista y es la que termina usando. Tan sencillo como eso, no voy a hablar de todos los hombres, pero al menos el mío es bastante flojo y básico para vestir, así que cuando quiero que lo haga de cierta manera “casualmente” dejo lo que quiero que use a la vista, sea tendido en la cama o sobre el sofá, y por su puesto, es lo que termina usando. No va a hacer la laboriosa tarea de guardarlo y decidir que otra cosa usar, es más fácil simplemente usar lo que yo le haya dejado a la vista.
Cuando quiero comprar algo un poco costoso, le muestro una alternativa (que no quiero) mucho más cara para que ponga el grito en el cielo, y así cuando le muestro lo que realmente quiero y que es bastante más económico, le hago creer que estoy cediendo.
Le invento que cosas que “los esposos de mis amigas hacen” (en realidad las hace él) y me quejo hasta que las corrija, lanzarle un “Yo que ella me estaría hartando” de vez en cuando, suele ser bastante efectivo.
Cuando estamos peleados, le escondo algo que necesite para que tenga la necesidad de pedirme ayuda y tenga que ceder él. Pero algo que realmente necesite como las llaves del coche o el teléfono. Funciona cada vez.
Cuando sé que se acerca una visita a su madre, busco alguna pelea para poder zafarme de compartir, algo tonto, insignificante, pero en lo que me pueda escudar con un “no estoy de humor” y pues como en teoría estoy molesta, no me va a insistir.
Susurrarle cosas mientras duerme. Así de básico, meter ideas en su subconsciente hasta que calen. El truco es esperar que este profundamente dormido y repetirle la frase o la idea durante varias noches. Les juro que funciona. Estuve susurrándole “Madrid, los bares, las tapas, el retiro” durante dos semanas religiosamente y ¿adivinen quien paso su cumpleaños admirando la puerta del sol?
No digo que tras esto él simplemente va a sugerir la idea, pero al momento de yo plantearla, no le parece nada descabellada, ya la ha internalizado.
Espero que mis técnicas les funcionen, tened en cuenta que la practica hace al maestro y esto también es un poco de ensayo y error. También es lo que funciona con mi caballero, no garantizo que funcione con todos. Mi madre opina que soy un poco “manipuladora”, a mí me gusta más describirme como estratégica. Happy wife, happy life, ¿no?
