No, no creo en el mal de ojo ni en nada paranormal. La gente que se dedica a éstas cosas, viven de ello. Conocí, por circunstancias de la vida, a muchos. Hubo una especie de bruja en mi edificio que se hizo famosa en mi ciudad. La realidad era que trabajaba en una cooperativa de la zona, que había cerrado, y, o hacía algo, o moría de hambre. Y consiguió clientela y vivió de ello. Vivía de la sugestión de los demás.
Conocí en el barrio en el que trabajo, dos. Una era muy mayor y se basaba en temas bíblicos. Yo creo que hacía sus movidas convencida de que ayudaba. Pero qué iba a ayudar… Eso sí, hacía buena pasta la mujer. Otra hacía números varios en casa, ya que además su marido es senegalés y por lo que me cuenta gente del barrio, si ibas allí a una sesión, aparecía el marido con una túnica a poner el tema más interesante. Tuvo suerte de que le tocara un pellizco en la lotería y así, pagar todo lo que debía por ahí. Así que mucho no debía de valer lo que hacía, si no podía resolver lo suyo.
Y conocí al marido de una amiga de mi madre. Todo un cuentista. Se aprovechaba de su labia y el personaje que había creado para engatusar a gente dispuesta a pagar. En una ocasión, nos contó su mujer, que le dijo a una pobre pardilla que quería recuperar al novio, que no le llegaban bien “las ondas”. Y le pagó como un mes de estancia en Madrid, para que las ondas llegaran bien al exnovio. Si, ganaba dinero, porque siempre hay público para estas cosas, pero menos mal que su mujer cosía en casa, sino, sus hijos y ella habrían muerto de hambre, ya que se ocupaba única y exclusivamente de si mismo.
La vida, en realidad, no es alegria y diversión. Hay altibajos, imprevistos. Temas de salud, temas de trabajo. De desamor. Problemas con amigos.
Mi abuela siempre decía, larga vida, larga cuenta.
Sólo es aprender a bailar bajo la tormenta, y tratar de ir superando las cosas.
Lo de encontrarte mal puede ser, efectivamente o algo de salud, o si no, la tensión acumulada.
Yo hoy he recibido la noticia de que uno de mi casa, no tiene cancer… Esto lo arrastro desde el mes de julio. Y si sólo fuera ese tema… Lo dicho, larga vida, larga cuenta. Ser adultos e intentar coger al toro por los cuernos.