Nunca pensé que un vestido pudiera causar tanto revuelo. Resulta que me invitaron a la boda de un compañero de trabajo y me dijeron que el dress code era «MUY GATSBY», así que me lancé de cabeza a buscar el vestido perfecto. Y lo encontré: un granate con pedrería, ideal para una boda de noche. Yo estaba encantada, me sentía guapísima y super elegante.
Al llegar a la boda noté que llamaba bastante la atención. Mucha gente se acercó a decirme lo guapa que estaba y a preguntarme por el vestido. Yo, encantada de la vida, les contaba todo con detalle. Pero lo que no sabía es que estaba armando la de dios.

Resulta que la novia se sintió eclipsada por mi vestido y se quejó a su marido (mi compi de curro) de mí y de mi presencia. Ahora todo mi departamento está hablando de eso, criticándome por haberle robado protagonismo en su gran día.
De verdad, no sé qué hacer. Por un lado me siento fatal por haber hecho sentir mal a la novia en su día especial. Pero por otro tampoco creo que sea para tanto. Quiero decir, solo seguí las indicaciones que me dieron. ¿Algún consejo para manejar esta situación sin morir en el intento?