Llevo la friolera de 9 años con mi pareja. Y si, aun la gente me hace cuestionarme si le quiero. Aquí, una servidora a la que han hecho daño infinito los estereotipos y los deberes impuestos socialmente para toda aquella persona que tiene pareja.
Antes de empezar, me gustaria dejar claro que sí, que no tengo dudas, que le quiero, le quiero muchísimo. No sé si esto será un «hasta que la muerte nos separe», ni quiero pensar a tan largo plazo, pero no hay duda de que tengo a mi lado a una persona que me completa, me apoya, me cuida y me hace inmensamente feliz.
Ahora bien, soy una persona muy independiente, valoro inmensamente la libertad y sentirme libre es imprescindible para mi bienestar. Disfruto muchísimo del tiempo en familia y aprovecho toda ocasión para pasar tiempo con los mios. Adoro el tiempo en soledad. Me encanta viajar con mi amiga y seguir llenando la agenda de eventos locos y la memoria de aventuras. Mis amigos han coincidido con mi chico en contadas ocasiones. Me encanta pasar el verano en mi pueblo, como cuando era pequeña. Y me puedo tirar días sin verle aunque nos separen pocos kilómetros. Los días libres no son siempre con él.

Yo tenia una vida antes de que él entrase a formar parte del camino y puedo decir con orgullo que poco ha cambiado desde entonces. Porque no he fallado ni un día a la comida de domingo. Porque su familia es un amor, pero la mía es mía y el tiempo corre. Porque hay días que no, y no. Y los planes conmigo misma, sin más razón ni explicación, son un planazo. Porque hay meses que él no entraba en 3 de cada 4 planes. Porque he decidido que lo mio es mio y la decisión de compartir es solo mia (y viceversa). Porque aun no ha llegado el momento de vivir juntos, aunque se salga de la ecuación de lo establecido. Porque no quiero, ni me hace ninguna ilusion, los anillos ni los vestidos blancos.
Llevarlo así ha sido NUESTRA decisión y no necesito que la aprueben, pero tampoco que la cuestionen. Odio poner nombre a las cosas y los paripés. Y aunque las criticas me duelan, le miro a los ojos y se me pasa. Porque nos queremos libres y sin normas. No le necesito ni me necesita, ninguno depende para nada del otro, pero juntos hacemos un EQUIPAZO.