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Bueno bueno… Esto es para mear y no echar gota. ¿Alguna vez habéis oído eso? ¿Soy yo la que me estoy volviendo vieja y desactualizada? A ver, tengo 35, no tengo 80 años, tampoco me acabo de caer de un guindo, me considero bastante informada en según qué cosas y lo que no sé lo busco. ¿Pero eso?
Me acabo de sentir como si viniera de la edad media. Siento sonar como una abuela cebolleta, pero en mi época si un tío se hacía una paja con tus tetas eso se llamaba cubana. Independientemente de si acabas como un dónut glaseado o no. Pero por lo visto ya no… Anonadada me hallo.
El otro día estaba con una grupo de amigos en una cena, cuando nos quisimos dar cuenta había amigos de amigos y esas cosas que ya sabéis. Al final nos juntamos un buen grupo de gente, no me importa, me gusta socializar. La cosa es que había un grupo de chicas y chicas jovencitos, no sé, ¿25 años? No les pregunté. Ya sabéis como va la cosa, un viernes, unos chupitos después de cenar y las conversaciones se fueron por derroteros sexuales. No me voy a escandalizar, de hecho rápidamente le entro al trapo o respondo. No me corto. ¿Por qué debería? Estábamos en el siglo XXI, creo que es hora de que se pueda hablar de todo sin asustarnos, escandalizarnos o cosas así.

Lo que no contaba es que empezaran a hablar de leche con galletas. Y aunque en el sexo hay muchos eufemismos, este lo desconocía. Por lo que obviamente me quedé confusa cuando empezaron a hablar de leche con galletas.
Para mi la leche con galletas era eso. Leche con galletas, nada pecaminoso y sexual, nada oculto. Sólo eso, malditas galletas con leche. Maria, Dinosaurus, tostadas, pero galletas. Pero ¡JA! No lo era. A ver, si dejaba mi mente volar recordaba algo sobre una galleta y un montón de tíos corriéndose encima de una y cosas así. Pero algo me decía que la cosa no iba por ahí. Y a los cinco minutos de conversación ya no pude ocultar mi cara de confusión suprema nivel Dios y pregunté.
Hasta que uno de ellos soltó:
-¿Nunca un tío se hizo una paja con tus tetas y se corrió encima?
Y yo me quedé como si me hubiera contado el secreto de la vida eterna o hubiera visto a Ian Somerhalder delante de mí. Tras mi confusión y ruptura mental inicial me reí y asentí. Y solté:
-!Joder una cubana!
-¿Una cubana?
Y esa fue la pregunta de uno de ellos. No habían oído hablar de una cubana en su vida, pero la llamaban leche con galletas. En serio. Es super random. Super raro. Me dijeron que siempre lo habían oído así y me hicieron parecer una señora mayor que no ha oído hablar de la palabra sexo en la vida. Qué mayor me sentí. No tengo que saber toda la terminología de las películas porno. Pero eso fue un golpe a mi ego. Supongo…
Lo bueno es que ahora se que a eso, por lo visto, algunos también lo llaman leche con galletas. Tendré que tenerlo en cuenta. Aunque mi novio ya me ha dicho que prefiere no asociarlo con el acto de verdad de comerme unas galletas con leche. De lo contrario podría ponerse muy caliente cada vez que me viera desayunando.
Yo por otro lado no le veo el problema, si sabéis a lo que me refiero.