Tengo cerca de 40, soltera no casada nunca, sin hijos, con mi trabajo y viviendo con mi hermana como Patty y Selma. Hace como un año salí de una relación toxiquísima de varios años. Sigo trabajando en mi, en terapia y demás. No estoy en modo búsqueda de pareja seria pero me apetecía lanzarme a socializar con el sexo opuesto, darme una alegría al cuerpo.
Así que hace un mes me lancé a navegar en las revueltas aguas de Tinder. Tengo mis matchs, chateo con ellos y si veo que me interesa quedamos y si no, me despido y unmatch. Intento siempre ser respetuosa, no desaparezco sin más, soy clara en lo que busco y no quiero engañar a nadie ni crear falsas esperanzas.
He quedado tres chicos.
Con el primero tomé unas cañas, había 0 atracción, nos despedimos y sin más.
Con el segundo queria que aquello acabase cuanto antes porque era un monólogo cuñado, fardando de coche, de lo cara que era su bici… contándome lo importantísimo que era su trabajo, sin dejarme hablar y agradecí que no me escribiese más después de aquello.
Comento esto porque como llevo fuera de juego desde hace como una década y no es que tenga ahora mucho rodaje por eso necesito opiniones externas.

El tercero parecía medio normal, tomamos un café, me gustó y quedamos en hacer un hueco para comer o cenar la semana que viene. Yo dejando claro que no quería una relación seria, una amistad con intimidad si, pero no ofrezco nada más. La cosa es que después de esa tarde de café me escribió a las 2 de la mañana una parrafada interminable e intensísima que a mi me ha encendido todas las alarmas. Cosas como «me he enganchado de ti», «me ha enamorado tu persona», «quiero demostrarte lo que te tengo que ofrecer», «no se cómo te han amado pero, se lo que yo te podría dar» (que yo no le conté nada de mi relación anterior en ningún momento ni nada, pero yo que sé, lo debo llevar escrito en la cara o algo). Es que no quiero copiar y pegar porque no cabe. Pero todo me ha parecido muy intenso para haberme visto un día dos horas y llevar menos de una semana chateando.
A mi me ha echado muchísimo para atrás, se lo he dicho, que me ha abrumado su intensidad y que yo eso no es ni lo que busco ni lo que ofrezco y me he alejado.
Mi duda viene porque en mi relación anterior todo empezó muy intenso en muy poco tiempo y luego resultó en algo que casi acaba conmigo. Entonces, ¿esta intensidad es una red flag y he hecho bien en alejarme o estoy exagerando y cuando de verdad yo esté preparada para una relación no debería de asustarme?