Mi exmarido y yo nos separamos hace 15 años, porque nuestras vidas no iban en la misma dirección. Yo quería ser madre y a él le entró pánico y decidió que no quería tener hijos. Me negué a aceptar eso y nos separamos queriéndonos muchísimo, pero no queriéndonos hacer daño.
Yo rehice mi vida tres años después, me casé y dos años después de la boda fui madre de un niño maravilloso. Sin embargo, hace cuatro años, el destino me quitó a mi marido, en un fatal accidente y desde entonces estoy sola.
Siempre he tenido una buena relación con mi exmarido, pero ocasional, ya que él vive en Alemania. No se ha vuelto a casar ni ha tenido hijos.
Ahora viene a vivir a España de nuevo, y el otro día me invitó a cenar para ponernos al día y me dijo que seguía perdidamente enamorado de mí y que ahora que yo ya había cumplido mi sueño de ser madre y estaba sola, podíamos volver a intentarlo. Le comenté que mi hijo era mi prioridad absoluta y me dijo que lo entendía, pero que en unos años él seguirá con su vida y nosotros nos merecemos estar juntos y ser felices.
Yo nunca he dejado de quererle, ni siquiera estando casada con mi difunto marido, pero se convirtió en algo así como en un amor imposible y ahora que de pronto me plantea esta opción y no sé si lanzarme a la piscina o no. Él ya me decepcionó cuando me dijo que no veía la vida igual que yo y no quería ser padre y no sé si la convivencia entre mi hijo y él sería agradable, porque desde luego instinto con los niños no tiene.
¿Os lanzaríais a intentarlo?
