Este buenismo de que el cuerpo cambia y si quieres a alguien lo quieres con todo… La atracción sexual es uno de los tres pilares básicos de una relación de pareja, y cuando falla, todo se va al garete. Luego hay veinte mil hilos de «mi marido no me toca ni con un palo» o a la inversa, «no me apetece acostarme con mi pareja», que ya sabemos cómo acaban siempre.
Aceptemos que engordar 25 kilos en un año es demencial, él ha esperado a ver si recapacitabas y parabas el tren y ha visto que no, y te lo ha dicho ante tu búsqueda e insistencia. No te desea, punto. Fin de la relación. Trabaja en lo que quieras o no lo hagas, pero ni él es un impresentable ni mala persona.