Mi pareja este próximo fin de semana tiene un evento en la empresa, todos los años lo hacen y siempre hemos ido juntos, pero me ha pedido que esta vez no lo acompañe.
Primero me dijo que iba a ser mucho jaleo para un bebé tan pequeño, no ha cumplido aún los dos meses, pero otros años cuando hemos ido, las familias estaban con sus bebés disfrutando en familia, además que lo hacen así para que las familias de los trabajadores también disfruten.
Al rebatirle con eso me confesó que le da vergüenza porque ya a penas me arreglo, ni me maquillo desde que fui mamá, que no quería decírmelo, pero que le está afectando también a las ganas de tener sexo conmigo, yo lo he intentado varias veces y pensé que él no quería porque le daba miedo por la episiotomía.
En un principio me impactó mucho, le dije que no se preocupara que iba a intentar poner más de mi parte para volver a estar como siempre, pero con el pasar de los días, me he ido cabreando.

Es verdad que siempre voy en mallas y camisolas, pero es que entre que pongo pocas lavadoras y el reflujo del niño tengo que estar todo el día cambiándome la ropa porque huelo a agrio. Él se ocupa muy poco del bebé ya que se pasa el día trabajando, incluso los sábados. Yo me siento muy sola desde que tengo a mi bebé, estoy alegre de ser mamá, pero es verdad que he perdido muchas cosas.
Tengo muchos sentimientos encontrados.
Llevo toda la mañana llorando, no sé qué hacer, sé que no lleva razón pero aun así me siento muy mal conmigo misma.