Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hace un tiempo mi pareja se vino a vivir conmigo mucho antes de lo que teníamos planeado. Lo hizo de forma precipitada por un cambio de piso y sin tener trabajo estable en la nueva ciudad. Yo intenté estar a su lado, aunque desde el principio noté que esa inestabilidad laboral le afectaba a su estado anímico.
Desde que empezamos juntos yo siempre fui honesta con algo importante para mí: quiero ser madre. Cuando lo hablamos seriamente por primera vez él dijo que no estaba preparado. A mí me dolió muchísimo, hasta el punto de plantearme dejar la relación porque no quería presionarlo. Pero unos días después me dijo que sí quería intentarlo conmigo, que el problema era que nunca se lo había planteado en serio.
Me quedé embarazada y acabó siendo ectópico. Lo pasé fatal, me tuvieron que operar y perdí una trompa. Él estuvo conmigo y me sentí apoyada de verdad. Tiempo después volvió a ocurrir lo mismo. Otra vez. Otra operación. Otro susto. Volví a sentir que él estaba ahí, que éramos un equipo.
En medio de esa montaña rusa seguimos haciendo planes: hablamos de cómo organizar nuestra vida, de nombres, de opciones si las cosas se complicaban, incluso de mudarnos juntos a otro piso en el futuro. Él también sacaba esos temas, no era algo que solo saliera de mí.
Hace muy poco dejó otro trabajo y le animé a aprovechar el paro para estudiar algo que le motivara. Yo misma le dije que podía asumir más gastos mientras tanto, porque le veía muy perdido y quería ayudarle. Esa misma semana parecía estar todo bien: hablamos, reímos, hicimos planes… incluso la noche antes de irse durmió abrazado a mí.
Y de repente, sin aviso, sin una pelea fuerte, sin nada que lo explicara… me dijo que ya no quería estar conmigo. Que lo había decidido. Que me quería muchísimo, pero que no podía seguir aquí. Y se fue. En pocas horas sacó todas sus cosas y desapareció de mi vida. No quiere hablar, no quiere explicarme qué ha pasado. Solo repite la misma frase: “No puedo”.
Hoy precisamente me han confirmado que médicamente puedo volver a intentar ser madre… y siento que se me hunde el mundo. No entiendo este abandono tan repentino. No entiendo cómo alguien puede seguir haciendo planes contigo un día y al siguiente desaparecer sin más.
Estoy en shock. No sé si hay algo que no vi, algo que se calló, o si simplemente explotó después de meses acumulando presión. Solo sé que me siento rota y muy perdida.
(corregido por wls para mejorar su lectura y omitir detalles personales)
