Leer un libro o un capítulo sin interrupciones, escuchar música más allá de cantajuegos y “baby Shark” (si lo has leído cantando eres mamá y todo mi apoyo amiga) ver una película entera, orinar tranquila, ducharte sin patitos de goma en la bañera, tomarte un café o infusión CALIENTE, decir salgo en 15 minutos y ser puntual.. y un largo etc
Desde que soy madre hay pocas cosas que logro hacer “tranquila”
Y una de ellas es la que más extraño, desayunar tranquila señoras.

Tomarme un café con leche calentito y una tostada también caliente y poder leer al mismo tiempo, mirar instagram o quedarme 20 min mirando las musarañas.
Sábado 8:15 am hemos pasado la niña y yo una noche típica de maternidad, despertares, llantitos, mocos, tos..
pues bien, eran las 7:00 y a mi me rugían las tripas pero mi buena bebé dormía encima de mi y cualquiera la despierta. Fantaseaba con la idea de levantarme y hacerme un café sin prisas, llantos y pañales humeantes..
pues ha pasado amigas. No me lo creo, pero así ha sido.
He desayunado en el salón, mi café calentito y mi tostada y recalco no me lo creo. 20 meses sin desayunar tranquila ni un solo día, amo y adoro a mi hija pero me reconocéis el placer de madre, vale?
En fin, a las que sois mamás, contadme vuestros deseos frustrados por vuestros bebés. A las que tenéis hijos “mayores” decidme que pasará y vendrán dramas mayores. Compartamos dramas de mamás.
Os leo.