Han sido fiestas en en el pueblo de una de mis compañeras/amigas de piso. Ha invitado a todas menos a una servidora.
Al enterarme de que a las otras sí las había invitado y a mí no, decidí encarar directamente la situación y preguntarle a la cara. No es que me vaya a morir por no ir, pero para mí sí que es un drama que no haya contando conmigo, ya que soy igual de amiga que el resto. Sufrí bullying durante muchos años, parte de mi infancia y también de la adolescencia, y me siento excluida fácilmente. Es una tonteria que debería tener más que enterrada pero supongo que me volvió insegura.
Al hablarlo con ella me dijo que el resto de amigas se mimetiza con todo el mundo; ella puede de repente estar en la orquesta y de repente que la llame el novio que está en el mercadona de botellón con los amigos y pues que le apetece irse para allá. Eso puede hacerlo perfectamente con el resto porque de hecho, el finde de las fiestas, apenas se habían visto más que en casa para dormir. Ella estaba en la otra punta del pueblo y las otras por ahí esparcidas.
Lo peor de todo, es que todas deben de pensar igual, porque yo entiendo que aunque ésta desaparezca, me podría haber quedado con el resto de nuestras amigas, pero se ve que todas pensaban lo mismo.
A raíz de esto me surgen nuevas inseguridades: ¿soy la pesada a la que hay que cuidar?¿Tan siquiera les caigo bien o solo les he tocado?¿Soy simplemente la amiga que siempre esta ahí pero que para lo divertido no se llama? ¿Tan siquiera les caigo bien?
Quizá al aflorar mis inseguridades esté haciendo apología del drama, así que foreras, me gustaría que compatieseis vuestra más sincera opinión.
¿Saldrías de fiesta con alguien a quien pensáis no hacerle caso en toda la noche?
P.D. Siempre suelo integrarme con la gente, pero a veces hay gente que no quiere integrarte.