Vengo reflexionando sobre el último lío entre estas dos tiktokers. Más allá de quién os caiga mejor o peor, me da mucha pena ver cómo dos perfiles potentes de maternidad acaban tirándose los trastos a la cabeza públicamente. Me da la sensación de que en redes sociales no puedes tener un estilo de crianza (o de vida) sin que venga otra a decirte que lo haces fatal.
Y que para crecer en redes tomo tiktok es indispensable rajar de otros con muchos seguidores para hacerte un hueco.
Me da rabia porque al final luego esto se aprovecha para decir cosas que los peores enemigos de las mujeres son las propias mujeres cuando no siempre es así :(
Y ya que se metan los maridos por medio, es que parece todo de patio de colegio. De verdad es una pena.
