Mi perro duerme en mi cama.
No en una manta al lado. No en el suelo. En mi cama.
Empezó una noche porque estaba malo y, cuando nos quisimos dar cuenta, ya era parte de nuestra rutina.
La verdad es que a mí me encanta. Se hace un ovillo a los pies de la cama, no molesta nada y hasta duermo mejor.
El problema es que mi familia piensa que he perdido completamente la cabeza.
Cada vez que sale el tema aparecen comentarios del tipo:
«Eso es una guarrada.»
«Los perros tienen que dormir en su cama.»
«Es que lo tratas como si fuera una persona.»
Y el otro día mi madre ya remató diciéndome:
«Hija, es que estás enferma.»
Me hizo gracia, pero también me dio un poco de rabia.
Porque parece que por dejar dormir a mi perro en mi cama soy una exagerada.
Mi perro está limpio, tiene todas sus revisiones, vive dentro de casa y, sinceramente, no entiendo por qué le molesta tanto a la gente una decisión que solo afecta a mi dormitorio.
No pretendo convencer a nadie de que haga lo mismo, pero tampoco entiendo por qué algunos lo viven como si estuviera cometiendo un delito.
¿Soy la única que duerme con su perro o de verdad es tan raro como me hacen creer?