Hola, chicas. Espero que todas estéis bien. ♥️
Voy a intentar ser breve que no quiero dramatizar jajajaja
He estado conociendo a un chico y han sido los mejores meses de nuestra vida, llegó hasta a dar el paso de decir que me quería (algo muy importante para él) una semana antes de «romper», entre comillas porque se quedó en casi algo. Me he pillado más por él en unos meses que en toda mi vida por otra persona y mira que soy una tía dura en el sentido de que me niego a enamorarme siempre. Ambos nos mostramos desde el principio tal como éramos, sin crearnos falsas ideas del otro, y aún así era pura complicidad.
Os juro que era todo perfecto y no ilusiones de enamorada, porque después de tantos palos una ya va con cuidado y atenta a todas las red flags.
El problema que tuvimos desde que nos conocimos es que ambos hemos pasado por situaciones personales duras que nos han hecho flaquear algunos días.
Lo ayudé y comprendí con sus problemas. Era algo nuevo para él y le hizo volverse inseguro conmigo un par de veces, algo que se arreglaba con solo hablar tranquilamente juntos un rato.

La mía la he gestionado muy muy bien, y es algo de lo que estoy orgullosa porque después de salir de una depresión y muchísima terapia, cuidados y progresos, he conseguido gestionar en menos de un mes una situación bastante dura y que se va a alargar en el tiempo. El problema es que durante esas semanillas he estado de bajón y algo insegura, pero siempre comunicativa y ya os digo, todo perfecto juntos.
El último día de nos vimos perfecto, como el día anterior y todos los anteriores, no había dos personas más felices juntas y nuestros amigos lo comprobaban. Esa noche me dio algo de ansiedad (el único día en el que estuve realmente mal y se lo hice saber antes de salir de casa para que no se asustase si estaba algo distante), le pedí al despedirnos que se fuese a casa y yo con tranquilidad me calmaba, porque no me salían las palabras en ese momento y no quería castigarlo con silencios, y ya hablábamos. Si es que él se iba a ir sí o sí, se dio cuenta de que me encontraba regu y se asustó. No hay más. Fue un mal rato pero no fue nada grave, sé tranquilizarme y controlar mis ataques de pánico y esas cosas, pero fue suficiente para que le volviese a asaltar uno de sus mayores miedos, un miedo que yo llevaba conociendo desde el principio y al que él quería enfrentarse: miedo a volver a enamorarse y tener una relación mala sin comunicación y tal. Le da pánico.
Sus ataques de inseguridad iban en base a eso, conforme más sentía que yo le gustaba y más me quería, más miedo tenía.
A la mañana siguiente de esa noche me dejó por WhatsApp. No ha querido entender que tenía el ánimo bajo y que sólo necesitaba aprender a gestionar la situación, y os repito, solo tenía el ánimo algo bajo, nada de ser irresponsable ni ausente con él y de hecho, ha pasado una semana y estoy bien. Tranquila, con energía, haciendo mi vida normal. La situación mala sigue ahí, no es responsabilidad mía ni nada que tenga que resolver yo, pero he aprendido a llevarla y sabía desde el primer momento que aprendería a gestionarla.
El caso, que me he ido del tema, me dejó por Whatsapp siendo algo muuuuy raro en él porque es INCAPAZ de hablar las cosas por ahí. Fui a verlo y era una piedra, no era él, no quería acercarse ni darme un abrazo para despedirse por si le «removía» sentimientos y se piró. Una piedra. Lo conozco bien y es que está: acojonado.
Me fui llorando la verdad, me salió un «vete a la mierda» del alma con voz de niña chica como si fuera lo peor que podría decirle a alguien, no era capaz de decirle nada malo.
Lo quiero, muchisisisisiisismo, bien enchochadisima. No estoy enfadada con él, entiendo bien el pánico que da a veces enamorarse y más aún con los agobios que no le han ayudado nada, tampoco verme así de triste unas semanas. Pero me da muchísimo coraje. Ha sido una decisión impulsiva y cobarde en una noche en la que ha mandado a la mierda lo que podría ser una relación preciosa y lo sabe.
Aunque nos vemos por redes sociales, no le estoy hablando ni intentando llamar la atención pero confieso que me muero porque vuelva.
¿Vosotras haríais algo? ¿Le hablaríais en un tiempo? No sé, nunca he sentido algo tan fuerte por nadie siendo consciente por primera vez de que era mutuo y me da mucha pena.