Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Este fin de semana hicimos el cumple de mi hijo 6 años y todo fue genial hasta que llegaron las chuches. Había preparado unas bolsitas monísimas con gominolas, chocolates y piruletas para repartir al final. he de decir que en el propio cumpleaños vino, cogió las chuches y se fue sin decir nada. Pero se ve que al llegar a casa se calentó y escribió en el chat de padres que lo sentía pero que lo tenía que decir. Que cómo es posible que se repartan a estas alturas bolsas de chucherías, que si no había pensado en niños con alergias o restricciones, que es una falta de responsabilidad además de insalubre.
Me sentí como si hubiera repartido bolsas con droga.
Respondí que lamentaba la situación pero que en otros cumples vi que se repartían, y que como las di al final del cumple cuando los padres lo recogían cada familia podía gestionar si se las comían o si las regalaban o las tiraban a la basura. Pero ella insistió en que es una falta de empatía, que si ella a su hijo no le da chuches y se las tiene prohibidas, luego se las tiene que quitar ella una vez las tiene ya en la mano.
Estoy harta de que ahora todo sea una ofensa. Antes repartías chuches todos tan contentos, y punto. Ahora parece que tienes que presentar una declaración de ingredientes con cada gominola o poner bolsas de pienso para caballos. No sé os parece tan dramático? he de reconocer que me he dejado jodida, aunque muchas madres me escribieron por privado diciéndome que no le haga ni caso, que es la típica que se queja por todo.
