Que conste que amo la Navidad, la magia, el brillo y la ilusión de los niños. Pero qué necesidad había del duendecito este de las trastadas?? Modas de Instagram para la fotito. Que cada uno en su casa, vale, hace lo que quiere. Pero ahora mis hijos quieren el puñetero duendecito. Pues no, a mí casa no viene el duendecito, que no me da la vida. Nenas bajad un poco el ritmo que me veo infartada a los 40 y a una ya le va justito para envolver los regalos y montar el árbol.
No quiero ser Grinch, pero a veces me delato. Un abrazo malasmadres!
