Hola! No se si sois de las que creéis en el destino o en la teoría del hilo rojo (yo he de reconocer que antes no lo hacía) pero últimamente estoy pensando que puede que eso si que exista.
Os cuento, conozco a un chico desde que tenía 4 años y empezamos al colegio. Recuerdo además que ambos decíamos que éramos novios, cosa típica entre niños pequeños, que siempre buscabas a ver quien iba a ser tu pareja.
Crecimos juntos hasta que el instituto terminó y si que es verdad que nunca fuimos los mejores amigos, pero obviamente el cariño estaba ahí después de tantos años.
Justo antes de terminar el instituto, yo le confesé que me gustaba pero él me rechazó porque tenía novia. Al año siguiente fue justo al revés, me dijo que se arrepentía de haberme dicho que no y que quería estar conmigo, pero esta vez era yo la que tenía pareja, por lo que tampoco pudo ser.
Nos separamos y cada uno hizo su vida y 10 años después nos encontramos de nuevo en una fiesta organizada por el colegio al que habíamos ido y fue extraño. Teníamos la necesidad de estar cerca el uno de el otro, incluso me llego a proponer irnos a un lugar más tranquilo para hablar pero yo me negué ya que tenía pareja.
Unos días después me anime a hablarle para decirle que esperaba no haber sido seca en la fiesta y tuvimos una breve conversación donde hubo algo de tonteo, pero todo se quedó ahí.
Durante unos meses le preguntaba constantemente a mi amiga por mi, quería saber como estaba e intentaba algún encuentro casual que nunca llegó a suceder.
Nos vimos hace unos meses y aun recuerdo su cara de nerviosismo cuando nos volvimos a ver. Yo intenté salir de la situación lo mejor que pude porque estaba igual, pero ese dia tomamos mas distancia porque en esta ocasión los dos teníamos pareja.
Si que es verdad que llevamos un tiempo hablando sin hablar, me explico, siempre que publico algo en mis redes lo ve al instante y al momento publica algo él y asi…
El problema es que no me lo saco de la cabeza, pienso mucho en él y en lo que pudo haber sido, pero también en lo que sería o seríamos juntos.
¿Esta manera de pensar tanto en él y tan fuerte es porque el también piensa en mi?
¿puede ser cierta la teoría del hilo rojo?
