Buenas a tod@s.
Vengo a relataros un hecho que me ha sucedido en los últimos días.
Hace justo un año empecé a conocer a un chico. La cosa duró como mes y medio y el tio empezó a plantear que no sabía si continuar o no a lo que cogí ese día, le planté cara y le dije que si quería estar conmigo bien y sino, pues adiós. Que para mendigar amor a los 30 tampoco estamos.
Eso fue en febrero de este año. Pasaron las semanas y los meses y no supe nada del susodicho hasta setiembre a lo que empezó a enviarme mensajes durante días porque volvía a estar en mi ciudad – él es de mi misma ciudad pero vive en otro país-. Finalmente le dije que qué quería y me dijo que hablar de cómo habían terminado las cosas a lo que le dije que esos días estaba ocupada y me comentó que justo a los días tendría que irse y que en un mes o así volvería y me diría algo.
No volvía a saber nada de él hasta hace unos días, cuando me dijo que volvía a estar en nuestra ciudad y que quería tomarse un café conmigo.
Finalmente le dije que sí y tuvimos esa conversación que aunque para mi ya no tenía sentido y así se lo hice saber, según él quería ver qué opinaba yo y que si fuese ahora haría las cosas distintas. Hasta aquí ok. Pero ahora viene lo fuerte: me dice esto, le pregunto qué intenciones tiene y me dice que además de esa conversación quiere saber de mi, cómo estoy y que volvamos a quedar.
Yo le dije que si me veía por la calle que no hacía falta ni que me saludase y que parecía que lo único que necesitaba era compañía para cuando llegaba a su ciudad natal a lo que me dijo que le estaba ofendiendo xD
Pero el tio vuelve ahora y me desea Feliz Navidad.
Lo más extraño es que aunque parezca que quiere algo, no concreta si quiere o no quiere algo; si se arrepiente o no.
¿Qué opináis vosotr@s? ¿Creéis que este tipo puede ir con buenas intenciones o se aburre y necesita una chica de compañía?
Un saludo y Feliz Navidad