Bueno, pues cuando parecía que ya lo habíamos visto todo sobre las infinitas posibilidades y utilidades del whatsapp, resulta que no; aún queda mucho por ver, el más y mejor. El pasado fin de semana teníamos cena de chicas, como todos los últimos viernes de mes desde hace ya 4 años; solemos cenar en el mismo local, una copita despues ,una risas y para casa, que, para las que tenemos niños pequeños el día siguiente se hace muy duro. Ellos no entienden de horarios de finde. Es su horario. Punto final.
Pues entre risa y risa veo a mi amiga Chus que estaba palideciendo por momentos delante del móvil. ¿Qué pasa Chus? ¿Le ha pasado algo a tus padres? Ya no sabes que pensar, siempre alerta, siempre esperando lo peor. Pero la imaginación no nos daba para tanto cuando Chus nos suelta la bomba: “mi marido me acaba de pedir el divorcio …por whatsapp!!” Qué? What? Pero qué dices Chus?
El marido de Chus se había quedado en casa tan contento y tan tranquilito viendo los deportes y cenando una pizza (vegana, que Chus le había preparado).
Ante el estupor inicial, que si es una broma, que si ni de coña, pero esto qué es? Pue resulta que es una señora demanda de divorcio en un PDF entregado sin dolor en la cena de chicas del último viernes del mes.
Chus, todavía incrédula, escribe a su marido en tono de broma, en plan “oye cari, con esta bromita te has pasao tres pueblitos” Pues va el angelito y con todo el morro del mundo le dice que ni bromita ni bromito, que es una demanda auténtica y que si le parecen bien las condiciones la firme cuanto antes.
Chus, la pobre, aún guardando un hilillo de esperanza, le dice que en un rato, al llegar a casa la firma, si tal. Justo en este momento es cuando el tio va y le dice que él no está en casa, que ha salido de fiesta y que ya firmarán en el despacho de su abogado.
Chus ya con el alma en los pies y la esperanza más pisoteada que un felpudo, pide una copa más y nos cuenta que últimamente su marido estaba un poquito rarillo (es un puto raro), y que estaba un poco más crispado de lo habitual, pero nada que le hiciera sospechar algo de este calibre. Nunca habían puesto este tema sobre la mesa, ni de forma clara ni haciendo suposiciones. Pero se ve que el angelito no consideró para nada la necesidad de contar con su pareja para hablar de este tema, que el decidió de modo unilateral y por sorpresa (que es mucho más bonita la cosa) hacer lo que le salio de sus reales cojones y no solo pedir el divorcio si no que hacerlo a lo grande por whatsapp y en medio de una cena de amigas.
Es que no se puede ser más cutre ni cabronazo!!
Mi amiga, por supuesto que se divorciará, pero con sus propias condiciones. No las que ese jeta que aún tiene por marido pretende.
Espero que en cuanto acabe toda esta situación podamos añadir una nueva celebración a nuestro repertorio de cenas, la de haberse librado de un impresentable.
Yo, que soy muy de preguntarme cosas, pienso que si alguien con el que llevas viviendo años, con el que se supone que compartes muchas cosas además de la hipoteca, es capaz de hacer algo así, con cero consideración y respeto, me pregunto yo que casi es mejor convivir con el enemigo, porque la puñalada ya te la esperas… qué opináis foro.