Hola a tod@s, no se por donde empezar…ni siquiera se si poner esto en #Cuentalo o en autoestima ¡¡Aunque yo creo que vale para casi todos los hilos!!!
Todo empezó cuando yo me hice relativamente popular en un chat (de cuyo nombre no quiero acordarme) y este chico venía siempre muy detrás de mí pero yo ni caso, la verdad, no me atraía su forma de ser. Pero fue pasando el tiempo y poco a poco empezamos a hablar más y más y me empezó a gustar. Yo siempre he sido gorda pero usaba el viejo truco de fotos por encima del cuello porque también era bastante guapa y obviamente él solo veía de mí lo que yo quería incluso poniéndole la cam.
Pero llegó el día que vi que aquello seguía pa’lante así que decidí que era el momento de contarle la verdad (aunque yo nunca le dije que era delgada, supongo que uno cree lo que quiere creer). Y lo hice. Su reacción fue mejor de lo que esperaba, dijo que no le importaba y que le seguía gustando. Joder ¡Qué alegría! Formalizamos lo nuestro y los meses iban pasando, él me hacía sentir bien, guapa, interesante. Veíamos pelis juntos como podíamos (compartiendo pantalla por skype) y en general pasábamos muchas horas hablando porque yo no tenía trabajo y el era estudiante. Llegó el día que por fin nos vimos, yo fui a su comunidad, él me pagó el viaje y nos quedamos en un hotel, nos desvirgados juntos (ambos fuimos tardíos con más de 20 años) y nos pasamos 4 días perdidos en los labios del otro. Besándonos sin parar, para mí fue cómo encontrar el cielo. Practicando por fin el sexo juntos. Era invierno y lo único que nos preocupaba era estar en la cama calentitos dándonos cariño. No hicimos absolutamente nada más que visitar su pueblo, día que nos enfadamos porque él veía chicas delgadas y me decía que le gustaría que yo estuviera así. Si. Flipante. Lo sé. Pero las aguas volvieron a su cauce y cuando acabó el viaje volvimos a nuestra rutina convencidos de que queríamos seguir juntos.
Todo iba bien hasta que un día de cachondeo hablando de si me dejaba y no sé qué yo cometí el error de decir ‘pues si me dejas adelgazo solo para joderte…’ ¡Para que fue aquello! Le sentó muy mal, decía que porque lo iba a hacer después y no antes que eso significaba que no lo quería y desde entonces cambió su actitud hacia mi. Empezó a preguntarme lo que comía, procuraba que estuviera todo el tiempo delante de la pantalla para poder ver lo que hacía incluso cuando veía la tele. Cómo es lógico, practicábamos «cibersexo» (dios mío, no sé ni cómo estoy contando esto) y esos eran los únicos momentos en los que él me hacía sentir deseada otra vez así que se hizo algo necesario para mi bienestar que él estuviera satisfecho. Pero nunca lo estaba y empezó a convertirse en una obligación que si no hacía era porque no le quería.
Él vino en verano a mi casa 15 días en los cuales lo único que hicimos fue follar porque no quería que nadie me viese con él incluso siendo un sitio en el que no lo conocía nadie. No quería ir al cine, no quería turistear, no quería salir a comer, ni nada que implicará que lo vieran conmigo. Así pasaron los días hasta que se fue y volvimos a estar meses sin vernos. No salía y lo único que hacía era hablar con él por Skype. Empecé a trabajar, lo cual fue un alivio, aunque siempre me escribía mensajes para ver que hacia. En mis vacaciones conseguí viajar para volver a verle y me quedé en su casa con sus padres…estuvieron amables todo el tiempo y la verdad no tengo quejas de la estancia allí. Pero todo era pura fachada, en cuanto me dejaron en el aeropuerto le dieron una charla de UNA HORA de trayecto de coche explicándole porque no estaba bien que estuviera conmigo. ¡¡Incluso le dijeron que follar con una delgada era mejor!!! Por lo tanto cuando llegué a mi casa me dejó y además me destrozó porque me contó TODO lo que sus padres opinaban de mi. Con pelos y señales. Por lo que en ese momento yo solo tenía fuerza para seguir respirando sabiendo que mi vida era una absoluta basura en general por estar gorda.
Pero él no me quería sacar de su vida y quería seguir siendo mi amigo. Así que yo, como ser apestoso e inmundo lo acepté (desperdiciando una oportunidad de sacarlo de mi vida) porque ¿Quién más iba a querer estar a mi alrededor?. Bueno, como imaginaréis acabamos volviendo y eso que su padre incluso le prometió comprarle un vehículo si decidía dejarme. Yo intentaba adelgazar por él, y mientras hacía deporte en casa (que él tenia que ver como lo hacía por supuesto) me iba enseñando fotos de chicas “gordas” que le parecían aceptables para motivarme.
Por aquel entonces empezamos a jugar a un juego de rol online en el que todo lo teníamos que hacer juntos y si teníamos nombres que indicaran que éramos pareja mejor. Empezamos a socializar más con aquella gente, aunque en nuestra intimidad todo seguía igual o peor. Una vez se me ocurrió comerme una barrita de cereales delante de él. Se cogió tal enfado que la buscó por internet para ver cuántas calorías tenía. Aún me quedaba un poco de carácter y estaba tan quemada que el pensamiento de querer dejarlo era diario, pero él siempre buscaba la manera de hacerme sentir mal. Sus problemas eran siempre peores que los míos y si yo había tenido un mal día él lo había tenido peor. Yo estaba en segundo plano totalmente y no era relevante para nada.
Seguimos jugando a diario prácticamente hasta que llegó un día que me dijo que teníamos que hablar. Terminó la relación y me juraba que no había terceras personas, cosa que no me creí porque él no sabía estar solo así que después de mucho insistir me dijo que si, que llevaba días hablando con una chica del juego y que estaba delgada y tenía unas buenas tetas.
Yo me estaba imaginando algo porque veía la hora que desconectaba. Aún así y a pesar de todo me sentí tan traicionada que me volví loca, lo llamaba a todas horas para que volviéramos. Lo molestaba en el juego, llamaba a la chica de todo, estaba al borde de un ataque de ansiedad todo el tiempo. Imaginad como me contestaba, me decía que me iba a bloquear las llamadas, que estaba siendo ridícula, que mirara lo que estaba haciendo, que cómo podía estar comportándose de esa manera, etc. Y no es que quería que estuviera conmigo, quería quitárselo a ella.
Él enseguida viajó para verla, y esto lo sé porque me contaba TODO lo que hacían, como habían sido sus polvos. UNA PUTA LOCURA. Me quedé mentalmente destrozada y autoestima cero. Perdí kilos de la angustia, me quedé preciosa a pesar de todo. Ligaba en la calle. Y yo solo pensaba en que ese retrasado no me quiso ¡Menuda imbécil! A día de hoy, todavía sigo recordándolo para no olvidar todo lo que no quiero en mi vida. Quedé totalmente a la deriva. Fumaba mucho aunque intentaba reponerme a diario. De verdad, recuperarme de aquello fue lo más difícil que he hecho nunca. Más adelante intentó hablar conmigo para decirme que alguien le había hecho entender que no se puede sacar a alguien que ha sido especial de tu vida para siempre. Y de verdad que yo era lo único que quería.
Me dejo muchísimas cosas en el tintero, ya que fueron dos años de que este chico estuvo en mi vida, pero esto se me hizo demasiado largo. Pese a todo y después de un tiempo de autodestrucción, en el que creí que realmente era válida si alguien se sentía atraído por mi, pude encontrar paz.
Aunque es un trabajo que tengo que llevar a cabo cada día, estoy aprendiendo a quererme más.