¡Hola a tod@s!
Sabemos que la vivienda, a día de hoy (y ya desde hace unos años), es un problemón generalizado en España. Lo que vengo a contaros no tiene solución como tal: «Son lentejas». Pero creo que aún no se habla lo suficiente de ello como para que sigamos viviendo así.
Mi caso no es más especial que el de los demás: No me han renovado el contrato de alquiler y me toca enfrentarme a un mercado IMPOSIBLE donde las soluciones más sensatas son las de compartir piso o volver con los padres.
Y quizá, la persona que lea esto y no se encuentre necesitada de buscar una vivienda (ya sea de alquiler o en venta), pensará… ¿Habrá sopesado el irse más lejos del núcleo urbano para pagar menos? Pues si «amijos», si: Mi radio es de 50km a la redonda de la capital. Y, ni aún así, hay nada que merezca la pena pagar. Porque puede que encuentres algo más económico, pero no compensa de ninguna manera ni el gasto del transporte público ni la gasolina del coche. El coste de vida supera la de un salario mediocre que no llega ni a los 1.500 euros.
¿Por qué a ningún político de este país le importa esta amarga situación? Nos toca a los jóvenes que vivimos de alquiler, a los que vienen de fuera, incluso a los que quieren vender para comprar una casa mejor. Y llevo, desde que me lo notificaron, meses buscando.
¿Que podría irme a un barrio conflictivo, donde los precios son más asequibles? Pues también, y quizá viviría estupendamente, pero volvemos a lo mismo: Cuando una no tiene dinero, debe elegir de qué quiere prescindir…
– De la seguridad
– De la cercanía al trabajo
– De servicios básicos
– De intimidad
– De ahorro
Y un largo etc. que prefiero no ahondar porque me echo a llorar. Mi madre siempre dice: Se hace lo que se puede, no lo que se quiere.
Sólo espero que los tiempos cambien y las cosas mejoren. Que no nos regalen tantas ayudar vacías que luego tenemos que devolver. Que regulen, que intervengan, que vean que la gente de bajos recursos (manda coj*nes que tenga que decir esto yo, que tengo un salario con el que me puedo permitir llevarme un plato caliente todos los días) necesitan alternativas a «toma la paguita» de pan para hoy y hambre para mañana.
Necesito empezar a vivir mi vida sin depender de nadie… ¿Por qué les da igual? ¿Cómo pueden tan pocos elegir el destino de la mayoría? No puedo más.
