Reproducimos un testimonio que nos llega vía mail:
COMO EL TONTEO CON UN PADRE DEL AMPA ME ESTÁ COMPLICANDO LA VIDA
¡Me cago en mi vida, la que he liado en dos meses! Soy una madre muy, pero que muy trabajadora y siempre estoy corriendo de allá para acá sin enterarme de la mitad de las cosas que pasan en el colegio de mi niño, aunque también tengo que admitir que me importan más bien poco las excursiones, semanas culturales, operaciones bocata y demás tonterías que se llevan a cabo a lo largo del año, me limito a firmar permisos a última hora y a que mi hijo llegue puntual cada día, que no es poco…
El caso es que hace unos seis meses cogí una baja por estrés y mi terapeuta me recomendó ocupar el tiempo en algo tranquilo, implicándome más con mi familia y así poder trabajar el desapego emocional que descubrimos que tenía con mi pareja y mi hijo cuando me quedé en casa.
Bendita la hora en la que se me ocurrió que el colegio de mi hijo, que encima es el colegio donde trabaja mi marido como profesor, era un buen sitio donde ocupar el tiempo de manera relajada y estando cerca de mi familia…
Todos los años el puñetero AMPA se pasa el curso mandando mensajes sobre la necesidad de que las familias nos impliquemos más y formemos parte de la asociación y, no sólo pagando la cuota anual, que eso cuenta, pero es de primero de infantil de buenos padres, los que ya tenemos hijos en primaria tenemos que ser parte activa de dicha asociación, por y para el bien de nuestros retoños…
Y claro, ha pasado lo que tenía que pasar, me metí en esa secta de padres chupichulis que se pasan media vida en el colegio, sin estar muy convencida, pero como no me sé estar quieta y calladita, pues ahora casi he desbancado a la presidenta, he iniciado las acciones pertinentes para trasformar el AMPA en el AFA y tengo un rollo mega raro con uno de los padres más implicados en el colegio.

Tiene un par de años menos que yo, divorciado, redactor freelance, fofisano resultón y con más labia que un político en campaña. Tenemos un grupo de WhatsApp de los miembros de la junta directiva, y sí, el primer mes ya estaba dentro de la junta por una baja de última hora…, el caso es que en ese chat se dicen muchas cosas y no todas son interesantes ni productivas, por lo que se me ocurrió comentar con este papá por privado las chorricosas que todas las mañanas me tocaba leer, porque me parecía el más normal y porque no ponía tontadas cada día.
Ha pasado un mes y medio desde el primer mensaje privado que le mandé, que era tipo “qué coño le pasa hoy a menganita que está que se sube por las paredes”, hasta llegar al último mensaje suyo, que he recibido hace unas horas, en el que me dice “estoy totalmente obsesionado contigo metida en mi cama”.
No voy a hacerme la santa ni a decir que se está equivocando y que le he bloqueado y que todo está en su cabeza, porque llevamos unas semanitas de tonteo cero inocente que para qué contarlo, pero de ahí a decir las cosas tan a saco, pues hay un abismo, que él no tiene pareja, pero yo sí y no quiero complicar más mi situación en casa.
El problema es que a mí el hombre me gusta, pero me niego a mandar a la mierda lo que tengo y hacer daño a mi familia por algo que no sé si será duradero, que el tonteo es divertido y excitante pero no quiero cagarla tanto. Por supuesto no he hablado con nadie de esto aún y no le he contestado, pero creo que tendré que replantearme qué coño me está pasando y qué voy a hacer con mi vida en general y con esto de pertenecer al AMPA o al AFA, en particular.
Anónimo