Estoy pasando unos días en Oporto con un chico que conocí en un máster en Coruña, pero todo es raro de golpe.
El máster empezó en octubre y él vino a dar unas charlas invitado por otro profesor hacia marzo. En unas dinámicas de grupo nos tocó hacer una cosa en pareja y resulta que teníamos mogollón de cosas en común: ambos tocamos el piano, nos gusta el mundo de la espiritualidad, tenemos nivel alto de francés…
El último día que vino nos invitó a un grupo que nos quedamos charlando al final a una cerveza cerca de la universidad. Allí intercambiamos números varias personas con él. Al poco, me mandó recomendación de música, algún libro… Yo correspondí. Mi intención no era otra que esa, intercambio de cultura y saludar de vez en cuando. Jamás he mostrado interés sexual.
En mayo, me dijo que estaba haciendo un curso fuera y que una de las monitoras le había entrado. Le dije que guay y poco más, que lo pasase bien. Él me dijo que por un tema espiritual, no quería mantener relaciones en un tiempo y yo no indagué, no me interesaba mucho ese aspecto tan personal, no tenía esa confianza.
A finales de mayo, a su vuelta, me dijo que tenía pensado en verano y me surgió la idea, siendo él bilingüe y yo estudiando C1 de inglés, que si le apetecía podíamos pasar unos días en Oporto al cerrar exámenes. Acostumbro a viajar con amigos y recalco que nunca le he mostrado interés a nivel sexual ni hablado de nada íntimo. Acepta y reservamos 3 días en Oporto, de hoy al domingo.
Nada más llegar, hemos venido en mi coche, me ha confesado que traía marihuana en el equipaje (repito: venimos en mi coche). Al entrar al apartamento yo estaba seria y le he dicho que eligiese habitación, él ha elegido una y yo he ido a la otra, ha venido detrás y ha ido a abrazarme. Le he dicho que espero que no esté malinterpretando, de hecho, le he dicho que no tengo pareja, pero sí me importa mucho alguien que está por volver de un viaje de trabajo (es cierto).
Total, que me siento como una tonta. Me ha dicho que para qué iba a venir aquí si no era para tener sexo. Sugiere pasar estos días y punto, con caras largas y trato condescendiente, como si yo fuera una cría. Y me siento tal cual, como una idiota que no ha visto sus intenciones. Intento pensar que no todos van a lo mismo y que de verdad podríamos ser colegas de viaje simplemente.
Vaya chasco, Lovers. Aquí lo tengo contando sus aventuras con Ayahuasca, haciéndose el especial. Ahora mismo me cae fatal, pero me da cosa irme directamente a mi casa.
¿Qué haríais vosotras?
