Voy a intentar resumirlo todo de forma algo rápida:
Mi infancia fue muy difícil y mi adolescencia muy dura. Sufrí abusos sexuales con 10 años y con 15 tuve anorexia. Era una chica muy tímida, introvertida e insegura, que rechazaba cualquier contacto físico. Evidentemente, necesité ayuda para seguir adelante superando obstáculos. Mi amiga de entonces se llamaba Soraya, y sabía por lo que estaba pasando. Más tarde, ella se echó novio, estaba con él continuamente, de modo que nuestra amistad se enfrió. Tengo que decir que nunca me enfadé ni me pareció mal que ella quisiera estar con su pareja ni nada por el estilo. Yo tampoco era una grata compañía, pero hice otra amiga, Cristina, con la que a día de hoy seguimos en contacto.
Años más tarde, Soraya se fue a vivir al Sur con la pareja (bastante lejos de aquí) Por lo que, si la amistad estaba algo fría, digamos que se terminó hundiendo.
A día de hoy, soy una mujer adulta, tengo 28 años y me gusta esta versión de mí. Ya no soy la niña asustadiza que era y supe vencer la anorexia. Aunque todavía existen inseguridades y algunas cosas por pulir.
Pero el año pasado, casualmente me volví a encontrar con Soraya, aquí en la ciudad. Me gustó verla, nos dimos nuestras nuevos números y quedamos algunas veces para charlar y ponernos al día. Ella decidió volver a vivir aquí porque terminó fatal con su pareja tóxica… De modo que salimos algunas veces, y así ella tampoco se quedaba sola. Pero me he dado cuenta, que después de todos estos años, han cambiado muchas cosas, sobre todo yo. Y somos muy diferentes en muchos aspectos. Pero hay algo que a mi no me gusta y me tira mucho para atrás, y son precisamente algunos comentarios suyos que no entiendo. Por ejemplo:
(Una noche de fiesta)
– “Los chicos se acercan a mí y eso que soy yo la que va tapada”
(Paseando por la calle un día de verano)
– Tú llevas escote, pero ese chico me estaba mirando a mi”
(Cuando un conocido quiso preguntarle por mi nombre)
– “A ella déjala, que no te interesa”
(Tomando algo en una cafetería)
– ¿Viste ese chico tan guapo que no paraba de mirar a nuestra mesa? Pues se estaba fijando en mí”
(Cuando entre risas, le comenté por mensajes, que un conocido de mi hermano se atrevió a pedirme mi número de teléfono… me dejó en visto y nunca más respondió a eso)
Y otros muchos ejemplos más.
Y no, no es que esté enamorada de mi ni nada por el estilo. Si me di cuenta de que es una persona a la que le gusta gustar… demasiado, diría yo. Pero el problema, no es que se fije en quién mira para ella o en quién a mi, sino sus comentarios y el hecho de que quiera ser siempre protagonista, eso me hace sentir muy incómoda e incluso poco valorada (por lo menos, en esos momentos si)

Le he dicho claramente que yo no soy así. Yo soy amiga, pero no competencia, y no lo seré nunca. No me gusta ese rollo entre “amistades” porque creo que no lleva a nada bueno. Y al igual que ella me cuenta sus líos, a mi también me gusta contar los míos.
Y creo que le ha sentado fatal, porque se puso súper cortante y fría.
Hace ya algunos días que no hablo con ella y tampoco se me apetece, la verdad. En cambio, con Cristina, mi amiga de toda la vida, todo bien, quizá seamos más afines.
¿Qué pensáis vosotras? ¿Os ha pasado algo similar? Es que aún no sé qué pensar al respecto. Tiene otras cosas muy buenas, pero como ya dije, esas actitudes me tiran para atrás. Estoy abierta a todo tipo de opiniones y comentarios.
Gracias por leerme y perdonad el rollo, quería desahogarme.
Paz! ✌🏻