Hola, chicas.
Pues, como digo en el título, estoy bastante decepcionada con mi hermana. El pasado noviembre mi padre se rompió la cadera y comenzó una época bastante chunga para todos. Él pasó un mes ingresado, y a día de hoy todavía camina con bastón. Mi madre es una persona con un alto grado de dependencia (hay que asearla, cambiarle el pañal, precisa oxígeno domiciliario, visitas constantes a urgencias…) que, por aquel entonces, estaba al cuidado de mi padre. Obviamente, tras el accidente él ya no podía hacerse cargo de ella y todo recayó sobre mí. Vale, soy la que vive en la misma ciudad y tiene lógica. Me pasé esa temporada ocupándome de mi madre (a pesar de que nuestra relación es prácticamente inexistente, por cosas que no vienen al caso). Mi padre se agobió con el hecho de quién iba a cuidar de mi madre a partir de entonces y los servicios sociales del hospital me presionaron para que buscara una solución (contraté una empresa privada de ayuda a domicilio mientras nos concedían algún tipo de asistencia pública que ya teníamos solicitada pero que todavía no ha llegado)… Bueno, os podéis hacer una idea.
Coincidió que en la misma época mi gata enfermó gravemente (no es que quiera ponerla al mismo nivel que a mis padres, pero fue otro varapalo) y también estuvo ingresada hasta que finalmente le practicaron la eutanasia. Vamos, una época bastante chunga. Menos mal que mi pareja me apoyó en todo y siempre tenía yo comida hecha para cuando podía pasar por casa, ropita limpia y demás, que si hubiera vivido yo sola no sé cómo me hubiera apañado, jeje.
Vale, pues durante todo ese tiempo, y hasta el día de hoy, mi hermana no ha venido ni siquiera a hacer una mísera visita. Mi madre dio un bajón grande (creo que se asustó con lo de mi padre) y hasta perdió bastante la cabeza, hubo momentos de verdad terribles, incluso busqué residencias para mi madre porque ya no sabíamos cómo cuidarla, representaba un peligro constante para ella y para los demás… (a día de hoy está medicada y esto se le ha pasado y con la ayuda domiciliaria de momento nos apañamos, porque en realidad residencia no nos podemos permitir). Y eso, ni una visita, y llamadas… A mí una sola, cuando le hicieron la eutanasia a mi gata. Por lo demás, ni un mensaje, ni un «cómo estás», ni un amago de venir aunque sea un fin de semana a apoyar… Nada. Lo único que dijo fue que «estaba en contra de la residencia» pero sin aportar tampoco ninguna otra idea.
Y yo intento entenderlo porque tiene a sus hijos y su trabajo y su vida, pero debo reconocer que me he sentido «abandonada». Y cuando un día vi unas fotos en Facebook que había puesto su cuñada de un finde que se tiraron de viaje por ahí ya directamente me puse a llorar de la rabia.
Y eso, era más que nada por desahogarme, porque me da la impresión de que me lo estoy guardando dentro y que hablarlo con ella de momento no es factible porque aún no estoy en el punto en el que puedo ser asertiva y solo le diría cuatro borderías que nada aportarían… Así que de momento me vale escribirlo aquí.
Gracias por leerme :)
