Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
¡Hola! (En anónimo, porfiii)
Llevo tiempo leyéndoos y tiempo dándole vueltas a mi situación. Se avecina drama y salseo fuerte.
Estoy embarazada de 5 meses. Lo llevo relativamente bien, y el bebé es súper deseado. Lo que no lo es tanto es el tema del gender reveal, que mis amigas quisieron organizar… y se está convirtiendo en un drama innecesario.
Hace dos meses revelamos de una forma muy bonita a nuestros amigos que íbamos a ser padres. En medio de toda la emoción, dos amigas dijeron que querían encargarse del gender reveal. Aunque mi pareja no estaba muy convencida, aceptamos, dejando claro que no nos íbamos a implicar más allá de dar ideas (me encanta organizar cosas así, pero prefería dejarlo en sus manos esta vez).
Total, pasa mayo, empieza junio, y nadie dice nada. Cuando les pregunté cuándo pensaban poner fecha, una de ellas me dijo que lo planeaba para septiembre. Le dije que ni de coña, que no iba a estar prácticamente hasta parir sin saber si llevo un niño o una niña. ¡Quiero saberlo ya! Así que les propuse un par de fechas y se eligió mediados de julio.
Entonces vinieron las quejas: que estaban estudiando (hasta principios de junio) y que no tenían ayuda (cuando ellas mismas dijeron que lo harían solas). Les propuse que mi cuñada, mi prima y un par de amigas las ayudasen. Estas dos últimas han estado metiendo caña para que se haga algo. Las demás ni saben que yo estoy al tanto. Me parece absurdo: si sabes que no vas a tener tiempo, o te organizas o no te comprometes. Que no pasa nada si no se hace, pero no así.
Y ahora viene el drama.
El día antes de la eco vi uno de esos gender reveal en los que cortan un pastel, y me pareció una idea brillante. Se lo comenté, pero me dijeron que ya tenían todo organizado. Les respondí que si cambiaba los planes y eso les iba a afectar, que lo dejasen estar (y tengo mensajes que lo demuestran).
Al día siguiente, tras casi dos meses sin que ellas movieran un dedo, una de las chicas me llamó justo el día de la eco para pedirme el sobre con los resultados. Literalmente, estaba en la consulta con las piernas abiertas y vi la llamada. ¡Ya les había avisado que la visita sería larga y que tuviesen paciencia! Un par de horas más tarde volvió a llamarme, mientras iba conduciendo.
Entiendo que estén ilusionadas, pero me molestó esa impaciencia y falta de respeto por lo que había dicho. Me fastidia que hayan tenido que ser otras las que las apretasen para que se moviesen… y ahora tengan prisa. Encima, esas dos serán las primeras en saber si es niño o niña.
Ese día decidí dejar pasar un par de horas antes de darles el sobre. Necesitaba respirar, y además no tenía intención de leer los resultados. Pues se montó un pollo: que si las estaba evitando, que si no quería darles el resultado, que si las iba a fastidiar porque quería cambiar la forma de hacer la revelación… ¡cuando dije que si les afectaba, no me hicieran caso!
Sé que con las hormonas estoy como una montaña rusa, pero no entiendo cómo tienen la cara de decir que no quise darles el sobre cuando les escribí a mediodía y sigo esperando su respuesta. Hoy me han llamado un par de amigos para que les escriba, que tienen que pedir no sé qué cosas para la revelación… pero ni se han dignado a leerme.
Y lo peor: están intentando dejarme de mentirosa. Así que cada vez que alguien de la organización me ha dicho que esas dos han soltado algo raro, he mandado capturas para demostrar que tengo razón. Bastante mal lo estoy pasando con el embarazo, las hormonas y el calor como para tener que aguantar niñatadas. Incluso una de las más ausentes ha llegado a decir: “Pues que se lo haga ella”.
A estas alturas, como ya está todo el mundo avisado, se hace. Pero si no fuera así, lo anulaba y listo. Y sí, igual hice mal en dejarlas “sufrir” un par de horas, pero esto ha servido para que se vean las caras de cada una. Porque yo siempre me preocupo por los cumpleaños y los planes de todas, y cuando es algo mío, todo son excusas.
Por suerte, sé que cuando sea madre mis prioridades cambiarán. Lo que tengo claro es que no pienso hacer nada más por nadie. El próximo gender será en casa, en la intimidad, con mi pareja y mi hijo. Y a quien no le guste… que le den.
