Con este post solo quiero desahogarme un poco.
Cuando salí del bachillerato con 18 años no me dejaron tomarme un año sabático como yo quería para reflexionar sobre si realmente quería estudiar la carrera que tenía pensada. Estaba muy quemada y necesitaba descansar. Mis intenciones eran buscarme un trabajo a media jornada mientras me sacaba el título de inglés y probaba en un curso inicial si me gustaba o no el alemán (ya que en esa carrera era un idioma importante) o si de lo contrario decidía hacer la carrera en francés. Y si decidía no estudiar esa carrera, tenía otras opciones y un par de FPs miradas. Pero a mi familia no le pareció bien, y no es que me obligasen a la fuerza y me apuntasen ellos, pero sí me hacían comentarios como que no iba a tener su apoyo de ninguna de las maneras. Y yo con 18 años no estaba preparada para no recibir ningún tipo de apoyo por parte de mi familia, ya que tampoco había tenido la oportunidad de trabajar hasta ese momento y no tenía dinero. Así que claudiqué y me apunté a esa carrera. Fue culpa mía, lo sé perfectamente.
Los tres años que pasé en la carrera intentaba autoconvencerme de que era lo mejor para mí, que era una oportunidad que no podía desaprovechar y que debería sentirme afortunada de poder estudiar. Pero iba cada día llorando a clase, estudiando algo que no me gustaba, descubrí que el alemán no era para mí y ahora tenía que apechugar con él cuatro años. Al final lo asumí, y en ese periodo también me saqué el C1 de inglés y el título ELE (profesora de español como lengua extranjera) para dar clases de nivel A1 a B1. Solo seguía ahí porque era lo que tenía que hacer, sabía que mi familia no me iba a apoyar y si dejaba la carrera no volvería a tener otra beca y no podría estudiar más.
Al final llegó la pandemia, el parón, hacer clases y trabajos online, y ahí fue cuando, después de tres años intentando autoconvencerme de que eso era lo mejor y no había vuelta atras, peté y tuve que dejarlo definitivamente. De todas formas, como no podía concentrarme aunque lo intenté con todas mis fuerzas, había suspendido siete asignaturas, no iba a tener beca el año siguiente y no podía pagarlo.
Ese verano me lo pasé trabajando, y el destino quiso que me mudase a otra ciudad con mi (ahora) marido cuando acabó ese contrato. Aquí he estado desde entonces, y llevo cuatro años trabajando en la misma empresa, en comercio. Estoy muy a gusto en mi trabajo y me llevo bien con mis compañeros, pero el sueldo es bajo, los horarios muy irregulares y no hay posibilidad de subir más. He intentado mejorar mi formación y he hecho un par de cursos gratuitos y homologados de RTVE, pero no cuentan si no tienes formación previa en audiovisuales. Tampoco sirven mi C1 de inglés ni mi certificación de profesora de español porque no me saqué la carrera y, por lo tanto, no son válidas. Una FP, aunque sea a distancia, tampoco puedo cursarla porque las prácticas son obligatorias sí o sí y yo por mi trabajo no puedo compaginarlas, tampoco puedo permitirme dejar mi trabajo o pedirme una excedencia porque necesito el dinero para vivir. Y, con todos los gastos que tenemos, tampoco puedo pagarme una carrera aunque sea de las baratas (que no bajan de 1500 euros al año), y más cuando mi contrato acaba el año que viene y nos tendremos que ir a un piso de alquiler seguramente más de el doble de caro.
Y sí, sé que es mi responsabilidad, mis decisiones, yo fui quien decidió y quien actuó, nadie más. Pero no puedo evitar pensar que si hubiese podido hacer las cosas como yo creía conveniente, ahora tendría una carrera o una FP aunque hubiese tardado más en sacármelo, podría optar a mejores puestos de trabajo, más flexibilidad, mejores horarios, mejor sueldo, incluso ser autónoma (que ya sé perfectamente que no es un camino de rosas). Cada vez que miro ofertas de trabajo que me podrían encajar, piden una carrera terminada o en curso. Y yo no la tengo ni puedo cursarla ahora. Siento muchísimo resentimiento porque, aunque insisto que todo esto es mi responsabilidad, me gustaría que las cosas hubiesen sido diferentes y ahora mismo no veo la manera de salir.