Hola lovers, vengo un poco a desahogarme y que me arrojéis un poquito de luz…
Desde hace unos meses tengo un rollo con un compañero de profesión. Todo surgió como una aventura muy bonita de coqueteo, emociones y mucha atracción por ambas partes. Los dos sabemos que lo que buscamos el uno del otro es una aventura y encuentros esporadicos para dar rienda suelta a la pasión.
Hace un mes hicimos una quedada de unas horas en un bonito hotel. He de decir que iba con muy buenas expectativas porque me prometió el empotramiento de mi vida. Yo soy una chica que si siento feeling estoy abierta y disfruto mucho del sexo. Pues bien, como suele pasar, las expectativas no se cumplieron, fueron un par de polvos “normales” y muy rápidos por su parte. Aún así disfruté y pasamos una agradable tarde juntos charlando y con besos y abrazos.
Pensaba que como no había ido tan espectacular como él lo pintaba pues quizás él no querría repetir o ya no sentiría interés por mi. Pues si, se quedó con ganas de más, que me deseaba mucho, que se moría de ganas de tenerme otra vez, etc. Asi que volvió a organizar otra quedada con promesas como la vez anterior. Yo fui ilusionada, lo más bonita posible para pasarlo bien y hacer que ambos disfrutáramos. Y lo que paso se resume en dos palabras…meter y correr.
Me dijo que solo era el comienzo pero aunque lo estuvimos intentando y puse mi mayor esmero no hubo forma. Me dijo que sería el cansancio del trabajo. Pasamos el resto de la tarde charlando como la primera vez.
Me siento mal por lo que pasó y claro por la cabeza se me pasan sentimientos de culpabilidad que sino le pongo, que si ya no va a querer quedar conmigo. Y a mí realmente si me gusta el rollito que llevábamos, sentir ese deseo, esa emoción, sentirme deseada…Han pasado unos días y no hemos vuelto a hablar,…no se chicas qué opináis?
