Holaaa!
Por supuesto él puede hacer lo que le dé la gana, drogarse o no.
Pero que lo haga en la casa donde tú también vives y le has dicho varias veces que no quieres eso en casa (con razón), me parece una falta de respeto…
Imagina que vas con unas amigas o familia a casa y te encuentras ahí los restos de pollo… Pues agradable no es.
Tiene libertad de hacer lo que quiera con su cuerpo, pero hacerlo en tu casa ya no es tema de libertad porque también te afecta a ti.
Intenta hablarlo con él y que te cuente cuánto se droga, porqué lo necesita, para intentar entenderle.. Y tu verás si te convence.. A mi no me gustaría estar con alguien que consuma habitualmente, al final eso son problemas….
Mucho ánimo!