Hola chicas!
Quería escribir un post contando lo que me pasó justo ayer. Llevaba sin follar desde el verano del 2019 y lo llevaba mal la verdad, estaba cansada de mi adorada manoli, necesitaba más. El covid ha hecho mucho daño a la vida sexual de las solteritas y no me quedaba otra que tirar de tinder. Tras quedar con varios chicos muy apañaetes pero con poca o nula atracción hice match hace una semana con un sueco rubio de ojos azules y 1,90 y dije: ¿por qué no? Nada más que de pensar cómo sería estar en la cama con tal monumento me ponía malita.
Al final quedamos y el chaval se defendía poco con el español y lo poco que conocí de él me mostraba que era el típico vividor que va de fiesta en fiesta y trabaja porque no le queda más remedio pero bueno como yo solo quería chuscar me daba igual. Estaba bueno y con dos copas encima aun más. Nos fuimos a su casa y saltaron chispas cuando nos empezamos a liar, tuvimos una química sexual demasiado buena para ser la primera vez que nos acostábamos, me sentía cómoda y una diosa con él y se preocupaba porque yo llegara al orgasmo. Después de terminar estuvo hasta cariñoso, estuvimos haciendo la cucharita y hasta me daba la mano. Cuando nos despedimos me dijo de volver a quedar porque se volvía a su país la semana que viene y yo dije que sí sin pensarlo.

Pues resulta que el tío se ha marcado un ghosting de libro, nunca me había pasado que después de tener tanta química con alguien desaparezca como si se lo hubiera tragado un agujero negro. Me he frustrado mucho porque yo quería más, sabía que con él solo iba a ser sexo pero joder qué sexo.
Ala, ahí va mi relato. No sé si a alguna de vosotras os ha pasado alguna vez y os habéis pasado media tarde buscando la pieza del rompecabezas del por qué desaparecen aun habiendo tanta química sexual.
Un besito monas!