Era la primera vez que me habían hecho ghosting.
Cuando mis amigas me contaban sus anécdotas solía pensar que no era para tanto, era un pasar de ti de toda la vida de una persona que no conocías.
Al susodicho lo conocí por mi club deportivo. Con su timidez me la coló por un buen chico, preocupado de sus padres, excesivamente introvertido que crecía por redes y luego no sabía gestionar que le gustase…Y con la pena me coló que quería estar conmigo pero que su novia lloraba desconsolada cada vez que le quitaba el tema de que él la veía como una amiga y que ya no le atraía, y que sus padres se enfadaban cada vez que buscaba consejo, que tuviera sentido y que no fuera a dejar a su novia de toda la vida por una cara bonita.
La novia de mí no sabía nada, pero sus padres sí.
Dos años perdí de tonta,otra cosa al frente no tenía y pensaba «bueno, por tener sexo».
Hasta que de un día para otro me bloqueó y empezó a evitarme por el pueblo sin explicación ninguna.
Pues bien, después de una primavera y un verano medio acabado, me desbloquea para que quedemos como si nada.
Esto lo escribo para mí,
para recordar lo estúpida que fui y lo humillada que me sentí, evitando caer en la tentación de escuchar una explicación que ya sé y que no cambiará nada. Quiero no contestar, ley del hielo, pero seguramente acabaré cayendo y expresando mi reproche que solo me hará quedarme peor.