Mis suegros han hecho un feo a mis hijos… Aunque ellos no se han enterado.
Tengo muy buena relación con mis suegros, sé que quieren a mis hijos y les tratan con cariño pero por su historia familiar han tenido más contacto siempre con sus nietos mayores: básicamente han hecho de canguro de los niños a diario cuando eran pequeños.
Los hijos de mi cuñada ahora tienen 22 y 17 años. El de 22 trabaja y la niña, bueno, a esa hay que darle de comer a parte porque es una pieza, pero en fin, es adolescente, esperemos que madure porque tiene muchas tonterías pero en el fondo no es mala chica.
Mis hijos son pequeños, tienen 4 años el mayor y 6 meses el pequeño y lo cierto es que son niños cariñosos, el mayor siempre que ve a sus abuelos está muy feliz y por nuestra parte, su padre y yo, procuramos que los vean al menos una vez a la semana.
Como decía al principio, tengo buena relación con mis suegros, incluso a veces soy yo quien insiste a mi marido para ver a sus padres si por lo que sea ha pasado una semana y no los hemos visitado o no han venido ellos.
Mi suegra de vez en cuando tiene algún detalle con mis hijos, ella es muy de mercadillo y de vez en cuando les cae algún chándal, chaqueta o jersey que siempre agradecemos porque aunque sean sencillas van super bien.
A pesar de estos detalles que sobre todo mi suegra tiene con mis hijos, llevo ya tiempo notando ciertas diferencias entre nietos: los regalos de navidad de mis hijos fueron más bien sencillos (por no decir cutres): al pequeño un pijama (del mercadillo) y al mayor un coche de policía de juguete de los que valen 8’50 en los chinos mientras que a los otros nietos les regalaron una cartera de cuero de una marca que no recuerdo al mayor y un bolso de marca (bimba y lola) a la pequeña.
Que los regalos de mis hijos sean sencillos no sería para mí un problema en si mismo porque cada uno regala lo que quiere o puede, pero lo que empieza a parecerme mal es la diferencia que se hace entre nietos.
Hoy ha sido el colmo: era el aniversario de mi suegro y nosotros hemos traído la tarta, comprada en la mejor pastelería del pueblo, y hemos regalado a mi suegro una botella de un vino especial que sabíamos que le gustaría.
Pues bien, después de soplar la velas, el señor ha tenido a bien dar la «paga» a los nietos (lo lleva haciendo toda la vida) y ha dado 20€ al mayor (que recordemos que tiene 22 años y se gana su sueldo) y otros 20€ a la pequeña (que aún no se había guardado el dinero que ya estaba diciendo que se tenía que ir que había quedado con las amigas).
Y mis hijos? Nada. Para ellos no hay nada. Porque son pequeños, supongo.
Tenemos una hucha donde vamos metiendo algunos billetes y monedas, son sus ahorros para cuando vayamos a Disneyland se compren lo que quieran, pues bien, el próximo día llevaremos la hucha a casa de los abuelos a ver si el mayor la sacude cual monaguillo en misa y les sueltan la mosca, que las camisetas de Frozen hay que pagarlas.
