Que este post sirva para todas esas personas que viven sin el apoyo de sus familias. Que han sufrido abusos por parte de sus padres y que se han visto obligados a cortar lazos con ellos.
Estoy harta de tener que dar explicaciones. De revivir una y otra vez el trauma que me hicieron pasar y aun así pocas veces sentirme comprendida o en el mejor de los casos sentirme una víctima a la que miran con pena.
Ya está bien. Yo soy una superviviente de abuso familiar, de personas con problemas mentales muy gordos que no quieren ayuda y que solo buscan hacer daño. Harta de tener que detallar los abusos físicos, psicológicos y emocionales de mis padres hacia mi para que terceras personas no me cuelguen el san benito de «mala hija». De tener que explicar incluso la extorsión económica o cómo tardé tanto en reaccionar porque «todo iba bien ¿y ahora ya no os habláis?» o perlas como: «si tus padres son personas maravillosas». Porque no todo se ve de puertas afuera y este tipo de personas sabe muy bien cómo controlarte para que sigas a su lado y qué imagen dar a los demás.
Estoy harta de tener que justificar mis decisiones. De tener que «convencer» a la gente del mal que me hicieron mis propios padres porque nadie se lo cree. Porque los padres son esas personas que te quieren incondicionalmente y siempre les tendrás a ellos. Porque te dieron la vida y tienes que estar agradecida.

Porque nadie que no lo haya vivido os visto muy de cerca, lo entiende. Y queda el estigma de «mal hijo» o desagradecido porque ya se encargarán esos progenitores negligentes de limpiar su imagen y ensuciar la tuya. Y tu, que solo quieres alejarte de ellos y sanar, te ves obligado a justificar tu decisión de cortar contacto con ellos porque a la gente normal, la que tiene padres decentes, no le cabe en la cabeza que unos padres puedan ser así y es más fácil pensar que es el hijo quien tiene la culpa.
Pues me he hartado. Mis padres me han costado decisiones de futuro, miseria, depresiones cíclicas con intentos de suicidio, aislamiento y salud. Y eso es algo que no le incumbe a absolutamente a nadie. Si yo digo que no me hablo con ellos, tu te callas y no juzgas porque no sabes qué hay detrás de esa decisión y no sabes el daño que le haces a la persona con tus preguntas y prejuicios que vienen desde una crianza normal y sana.
A todos los que estáis en esta situación os quiero decir que os entiendo. Que es de locos, sí. Que vuestro dolor es real y justificado. Que no es lo normal. Que intentéis sanar y ser mejores que ellos. Romper el ciclo de odio y abuso. No tenéis que perdonarlos si no queréis y desde luego no es necesario hacerlo para sanar uno mismo. Y vuestra decisión es totalmente válida y solo vosotros tenéis derecho a juzgar lo que os ha pasado.
Si encima, como es mi caso, no tienes más familia aparte de ellos… Tendrás que lidiar desde muy joven con la sensación de orfandad e incomprensión. Es un tipo de soledad diferente. Esa en la que sabes que no puedes fallar en nada y ni pensar en tener mala suerte… porque no va a haber una familia que te sostenga, o que no hay nadie a quién visitar en navidad o celebrar tus hitos de vida como pueda ser una boda o el nacimiento de un hijo. Y no pasa nada. Está bien así, aunque duela es mejor que lo de antes. Es nuestra carga pero nos hace fuertes. Ahora sabemos identificar patrones abusivos y podemos escapar de ello. Podemos ser lo que nuestros padres no fueron para nosotros. Podemos rodearnos de personas que nos hagan bien, amigos, pareja, familia política, grupos de apoyo… Podemos crear nuestra propia familia y apoyos ajenos a la sangre y la genética. Podemos ser mejores que ellos y demostrarnos que el daño que nos hicieron nos ha dejado huella, sí… pero hemos hecho magia y la hemos convertido en algo bueno. En personas de las que sentirnos orgullosos. Nosotros mismos.
Y la culpa…Ay, la culpa. A pesar de ser consciente de que has sido abusado sigues sintiendo culpa. Es normal también. Pasará. Te sientes culpable porque como lo «normal» son padres que apoyan y quieren a sus hijos, y los tuyos no lo hacen… igual el problema eres tu ¿no?. Si a la gente le cuesta tanto entender que tus padres hicieran esas cosas… ¿igual te las merecías? NO. No eres el problema. No te lo merecías.
Hay gente mala que decide tener hijos, sin más. No te sientas culpable de los abusos que han cometido contra ti. Y quizá te preguntas… «vale pero es que yo también les he hablado mal y he actuado mal en algunas ocasiones». Es reactivo. Es tu puto instinto de supervivencia. No busques justificación en los demás que no hayan pasado por lo que tu. Tu eres quien sabe lo que ha vivido y tus reacciones, lo más probable es que fueran lógicas y producto del trauma y estrés. Mi consejo sería buscar a profesionales de la salud mental que te ayuden a cambiar la percepción sobre ello. Y testimonios de otras víctimas.. verás como no eres un bicho raro.
Y lo siento mucho si este texto es muy largo. Para mi ha sido un desahogo y una suerte de manifiesto. Ya está bien. Quien lea esto y lo haya sufrido entenderá mis palabras y quien no lo entienda y le parezca mal o no tenga nada bueno que decir, le pido que se ahorre su opinión porque el dolor que hemos vivido no está sujeto a la opinión de nadie excepto la nuestra.
No necesitamos justificarle a nadie porqué nuestra vida es cómo es.
Mi dolor es muy válido, mi cabreo también y mis decisiones son consecuencias justas que nadie tiene porqué entender, sino aceptar y punto.