Estoy que te voy a contar, tal vez pueda ayudarte.
Hace un mes tuve una discusión con mi marido porque él se empeñaba en limpiar y yo estaba agotada no, lo siguiente, sin ganas de moverme para absolutamente nada más que respirar. El estaba a tope de energía y yo, a cero total. El se puso a recoger a mi alrededor y yo me levanté para limpiar con él y también la monté.
La monté porque no podía con mi alma? No. La monté porque el limpiase? No.
La monté porque durante toda mi infancia fui una niña maltrada, abusada y abandonada, con una madre solo presente físicamente.
La monté porque cuando era pequeña en mi casa si no hacías lo que se te decía había palizas y patadas en el suelo.
La monté porque de adulta siento la necesidad de, si alguien está haciendo algo productivo a mí lado, ayudar obligatoriamente aunque no puedas del dolor que tienes encima, aunque no quieras.
Hace ocho meses que empecé a ir a terapia especializada en traumas.
Gracias a la terapia soy más capaz de conectar con mis emociones y saber que cuando mi marido hizo eso, automáticamente se activó mi trauma y mi defensa, montando un pollo para parecer invencible, defendiéndome.
Gracias a la terapia HOY SE de dónde vienen muchas otras cosas y sabiéndolo, poco a poco, voy poniéndole freno. No es de hoy para mañana.
No hay justificación ni excusa. Hay un por qué, pero ese por qué no justifica ni te defiende de nada. Ve a terapia para saber por qué te sucede eso y sabiendo el por qué, trabajar para enmendarlo.
No tienes razón. Yo tampoco la tuve aquel día.
Trabaja en tí. El resto de las personas no tienen que soportar tus taras. No de esta envergadura al menos.
Sí, puede ser de mala educación que recojan la mesa a tu alrededor y que eso detonase otro momento de tu vida en el que te sentiste despreciada e ignorado. Pero la realidad es que el solo recogió los platos. La realidad es que mi marido sólo quería ordenar un poco la casa.
Trabájalo. Ya no por tu relación con este chico. Es que te seguirá pasando. La terapia es liberadora. Sí lo llego a saber, hubiera ido antes. Me siento mejor ahora y estoy trabajando para controlar lo que no me gusta de mí.
Espero que te haya servido de ayuda.