Siento que estoy cayendo en picado en un abismo y que no sé cómo pararlo. Pasé una mala etapa desde que me separé y tomé muy malas decisiones, como satisfacer mis necesidades, comprándome mucha ropa y gastándome mucho dinero en tonterías y lujos.
Tengo que reconocer que todo eso me sirvió para evadirme de la tristeza, pero ahora estoy pagando las consecuencias ya que las deudas me comen cada mes.
Este mes he estado de baja y he cobrado mucho menos por lo que no tenía ni siquiera para comprar comida y he tenido que pedirle dinero a mi hijo de 32 años.
La verdad es que me muero de vergüenza por tener que recurrir a él, veo que tengo un problema grande y no sé cómo arreglarlo y no sé si sincerarme con él y contarle todo para ver si me ayuda a encontrar una solución, o seguir tragándomelo yo sola para no hacerle sufrir y que piense que esto ha sido algo puntual.
