Allá va:
Estaba con un chico muy bueno, me encantaba, lo pasábamos bien. Soy una persona a la que le cuesta mucho soltar, y ahora estoy con la lágrima viva. Mañana, San Valentín, quedaremos para hablar en persona, pero la decisión ya está tomada: no voy a volver con él. Él se lo imagina porque hoy me ha enviado un audio diciendo que si quiero, podemos quedar, pero la vida es como es y el cree que yo ya he decidido no volver.
Tengo miedo a equivocarme. Él dice que va a dejar de beber alcohol, que ya no va a beber más, y que si vuelvo con él, iremos despacio, a mi ritmo, haciendo lo que yo quiera.
El domingo lo dejé, recogí mis cosas de su casa y no le dejé hablar. Llevamos seis meses, poco para tener estos dramas, pienso.
El sábado por la noche salimos con mis amigos, y él se pasó de beber:
No paraba de hablar sin parar.
Intentó hacerse un porro con un ticket de compra, al caerse empezaba MIERDA MIERDA.
Era el único que seguía bebiendo, le dije que se estaba pasando, pero no me hizo caso.
Me mordió jugando; me hizo daño y no me hizo ni puta gracia.
Cuando bajábamos de casa, ÉL tiró hacia adelante sin esperarnos; íbamos a acompañarlo a casa y se fue directo al bar. Cuando lo pillé, me dijo que no necesitaba acompañante y se fue a su casa. Fui al bar a ver y apareció con el móvil bloqueado porque estaba tan borracho que puso mal la contraseña. Le dije que con ese comportamiento iba a joder la relación; yo no bebo tanto, ni fumo porros ni nada. No me hace mejor persona, pero sé controlarme.
En su casa, despertó a su madre y me llamó desde su móvil unas 20 veces. Eso me agobió.
En casa de mi amiga, ella le dijo que no quería fumar: solo verde, porque no le sienta bien. Él insistió diciendo que era con tabaco y al rato resultó que era verde. Me enfadé y se puso pesado; me sentí avergonzada. Al principio de la relación sí vino borracho entre semana alguna vez, pero dejó de hacerlo cuando le marqué límites.
Sé que puede cambiar, pero no sé si quiero volver.
No es todo, pero en diciembre vi que en Telegram hablaba con mujeres de Honduras; se pasaban fotos y vídeos íntimos masturbándose. No sé cómo lo perdoné, pero le di una oportunidad; solo llevábamos cuatro meses juntos. Él ha cambiado mucho estando conmigo: dejó eso y dejó la cocaína. Flipo, pero es cierto. Sé que puede cambiar, y me preocupa si lo dejo, pueda arrepentirme. Le presenté a la familia en Navidad, venía los domingos a comer, es buen chico… pero cuando bebe, su carácter no me gusta. INTENTA meterse en peleas o me habla mal en plan enfadado o diciendo vamos a casa, y yo si estoy con gente se va solo, dice tonterías y actúa como en plan una vez a mi primo le solto “es mi mujer desde que le metí el peazo”. Refiriéndose a mi, mi primo se enfado y yo tambien.
Él es de Honduras, su familia bien, pero discutió con su madre porque me pidió dinero y le dije que no. Ella lo tomó bien, pero él le dijo que no me pidiera nada; es obvio. Él le dejaría dinero si quiere, pero yo me siento incómoda con eso tan pronto EN DEJARSELO YO.
Llevo una semana rallada; mañana es San Valentín y no tengo ilusión de celebrarlo, aunque sí quedaré para hablar con él. Supongo que lo mejor es irme, porque si me quedo y cambia un par de meses, y luego me la lía como el sábado… en enero ya me la lió: bebió tanto que se enfadó y se durmió arriba en mi casa, al dia siguiente teniamos el cumple de una amiga mia peor no vino él porqu estábamos enfadados, y le dije a mi amiga qu eestaba enfermo de la barriga. ¿Que opinais? No se porque me cuesta tanto alejarme, me sabe mal por él porque y si cambia, por mi familia porque mi madre me dira no vuelvas, ah tengo 33 años y el 27 años.
