La mayoría de la gente a la que se lo cuento no me entiende, pero la verdad es que hemos encontrado una fórmula que nos funciona.
Llevábamos dos años conviviendo y la cosa iba de mal en peor porque cada uno se quejaba de no tener ni espacio ni tiempo para uno mismo. Llegamos a plantearnos incluso romper, pero cuando teníamos la conversación, nos dimos cuenta de que nos queríamos un montón y no queríamos separarnos. Nuestro verdadero problema era la convivencia constante, nuestros trabajos son muy exigentes y requieren de muchas horas de trabajo, por lo que al final eso suponía un problema.
Decidimos probar a separarnos entre semana y convivir los fines de semana, vacaciones y festivos y la verdad es que ahora estamos mejor que nunca.
Entre semana nos llamamos y escribimos sin agobiarnos demasiado, cada uno hace su vida, y así puede dedicarle las horas que quiera al trabajo y en el horario que mejor le plazca, ya que ambos trabajamos desde casa.
Lo único que nos prometimos (y de momento cumplimos) es que cuando llegase el viernes, el trabajo tenía que estar liquidado para poder centrarnos en nosotros.
Ahora estamos disfrutando del puente totalmente liberados de la presión y entre nosotros ha vuelto la complicidad y la pasión. Ya hace dos meses que estamos en esta situación y creo que es lo mejor que podríamos haber hecho.
Mis amigas no lo entienden y mis padres menos. Dicen que al final nos distanciaremos y nos separaremos. ¿Crees que es una locura y que a la larga nos pasará factura?
