Mi marido y yo hemos tenido un peque muy deseado (in vitro) pisando los 43. Llevamos mucho intentando concebir y ya tiene 2 meses y medio, aún no nos lo creemos. Durante el embarazo, gran parte de mi familia ha estado muy atenta a los controles y nos han regalado no solo cosas materiales, también atención y se han implicado en esto desde el minuto 1.
Sin embargo, la familia de mi marido no presta mucha atención, no han llamado en todo el proceso y tampoco han sido espléndidos con los detalles, solo nos han pasado cosas de primos bastante usadas, para tirar. Tampoco han tenido el gesto de ver si nos tenían que echar una mano en alguna cosa del día a día. Vivimos todos repartidos entre Bilbao y San Sebastián, no tan lejos.

Al ser un bebé tan buscado, no nos gusta el poco cuidado que vemos por ese lado y yo no me siento bien viendo cómo mi familia, con menos posibilidades, se ha estirado tanto y no ha sido igual por el otro lado. Mi marido me dice que «son así» pero yo no puedo evitar que me duela esa poca implicación. A la vez, no quiero afectar a mi marido con este tema porque por fin hemos conseguido a nuestro peque y estamos volcados disfrutando cada segundo, pero de mí no se va la sensación extraña de ese poco tacto y mis ganas de pasar tiempo con ellos, como hemos hecho todos estos años, han menguado. Le estoy dando demasiadas vueltas? Estoy siendo materialista? Ya dudo…