Esas provincias que nadie sabe si existen de verdad o son leyenda urbana.
Ávila, Segovia, Zamora, Palencia… Salamanca se salva por la universidad. Hasta a León le pudieron un aeropuerto.
Sin embargo el centro-noroeste del (fallido) estado español eterno condenado al ostracismo en todos los sentidos.
Brindo por mi tierra, a la que, a pesar de todo, quiero con locura y he tenido la suerte poder hacer mi vida ahí.