Hola amores, llevo mucho tiempo con estos pensamientos dentro y no he sido capaz de exteriorizarlos, quizá, porque hasta hace poco tiempo, no había visto la gravedad del asunto. No estoy aquí para solo contar mi primera vez con mi pareja, sino que estoy aquí porque estas palabras me hubieran encantado leerlas antes.
Hace casi 8 años, conocí a mi actual pareja, la forma de conocernos fue un tanto rara, él vivía a 6 horas de mi, nos conocimos por un juego de internet, y nunca antes habíamos quedado en persona. Había sido su cumpleaños, y decidió que quería pasarlo conmigo el fin de semana. Quedamos en mi ciudad, sus padres habían reservado dos habitaciones en un hotel para acompañarle en el viaje, porque no sabían que podía encontrarse su hijo. Al llegar, hubo muy buena conexión, y al rato, me pidió que le acompañara al hotel. Al llegar al hotel, todo estaba decorado como cuál noche de san valentín que le preparas a tu pareja, sí, muy bonito. Después de ese detalle, le ofrecí enseñarle la ciudad, y estuvimos horas perdidos por las calles, cuando el sol cayó, me dijo si me apetecía dormir juntos, y sí, accedí.
Lo que no sabía, es que al llegar de nuevo a la habitación, sus padres le habían dejado en la mesita de noche un par de preservativos (sí, es genial que los padres tratasen el tema con tanta naturalidad y velarán por la seguridad de su hijo), pero yo…tenía 17 años, era virgen, y solo había ido a dormir con él ya que llevábamos muchísimo tiempo hablando y en ningún momento pensé que en la primera cita fuera a haber sexo.

La noche transcurrió, yo un tanto incómoda por ver los preservativos, y cuando nos dispusimos a dormir, al rato me susurró «Oye…¿Y si hacemos algo…?». Me bloquee e ingenua de mí, no sabía a qué se refería.
+ «¿A qué te refieres?»
– «Bueno…ya sabes…jugar un poco»
+ «No sé…me da un poco de miedo…no sé…»
– «Venga que no pasa nada, es solo por probar»
+ «¿Pero…con penetración?…no…prefiero que no…
– «¡Bueno, pues jugamos sin penetración!».
Y esa conversación la tuve con miedo e inseguridad en todo el cuerpo. Jugamos, porque claro…(léelo con tono de ironía), se había hecho un montón de kilómetros por mí, me había preparado una sorpresa super bonita en el hotel…Qué menos que ser agradecida con él y hacerle disfrutar, ¿no? No disfruté nada, no me corrí, mi cuerpo estaba tenso y cada vez que su mano se acercaba a mi zona, me apartaba sutilmente.
Terminó esta primera cita, yo seguía pensando que había sido super bonita y que debí agradecérselo de esa forma. En ese primer encuentro solo hubieron tocamientos, ¿y sabéis cuánto tiempo tardé en tener la primera relación sexual con penetración con él?, cuatro años. ¿Porqué?, porque en mi cabeza no paraba de repetirse ese primer encuentro en el que yo no estaba segura y lo hice por complacer.
La primera vez con penetración, yo la imaginé preciosa, como en las películas vamos…aprovechamos que era nuestro aniversario para decorar todo el lugar, vestirnos de forma especial, y preparamos durante días nuestra primera vez que sucedería después de la cena.
La cena terminó, el postre también, y lo único que empezó fue la presión que sentía por dentro para perder la virginidad. Mis razones para perder la virginidad eran: ya soy muy mayor, tengo una relación estable y tengo que tener sexo, aunque no esté segura luego ya lo estaré…
¿Y sabéis qué pasó esa noche?, que no conseguí excitarme ni tan solo una pizca, usamos cien tipo de lubricantes, pero mi zona estaba cerrada, bloqueada, no me sentía capaz de tener sexo con penetración, ¿Y sabéis cómo terminó la noche?, llorando durante horas desnuda. No había sido capaz de tener sexo con mi pareja, mi cuerpo no me respondía, no dejaba de pensar ¿si llevo tantos años con mi pareja, porqué me pasa esto?. Pase la noche llorando, tenía una sensación extraña encima, mi pareja no paraba de tranquilizarme y decirme que no pasaba nada.
Desde luego, esa noche no hubo ni sexo, ni penetración. Mi primera vez llegó hace un par de meses tras ocho años de relación. He ido acarreando todos estos miedos e inseguridades durante muchos años, y gracias a todo ello, mi primera vez tampoco fue disfrutada. Estaba tensa, insegura, solo pensaba en el dolor que iba a sentir…
Y con todo esto, la moraleja de toda esta historia, es que llevaba años imaginándome una «primera vez» preciosa, romántica, con velas, amor… y esperé tanto, que inventé una película pastelosa de las que echan después de comer. Deseé tener en esa primera vez todo lo superfluo que se podría (velas, pétalos, luz tenue…), pero me olvidé de lo más importante, la conexión con el otro, la confianza, la seguridad, el feedback de sensaciones…
Y si ahora mismo tuviera que volver a perder la virginidad, rechazaría todos los encuentros sexuales previos que tuve, porque no los tuve porque YO deseara, sino que los tuve para complacer a mi pareja, y a consecuencia de complacer sin estar preparada, ahora arrastro muchos ladrillos en mi espalda. Sigo teniendo miedo cada vez que la penetración se acerca, mi cuerpo se vuelve tensó, pienso que me me va a doler…y el sexo, se que es disfrutado, pero todavía no lo he encontrado.
La primera vez, tendrá más o menos valor para depende qué persona, para mi antes, era regalarle lo más preciado de mi a una persona que quisiera de verdad, una ofrenda. Y a día de hoy…me da asco ver que este era mi pensamiento, porque las primeras veces, no es nada para ofrecerle a la otra persona, es un momento para estar segura, que llega sin importar la edad, y que no supone la primera vez que haces algo, sino la puerta que se abre para el disfrute y placer.
Y no, no está bien tener sexo para tener a tu pareja feliz y que sea una prueba de amor, el sexo es más que unos minutos de excitación, en el sexo se adquieren miedos e inseguridades, a consecuencia de no estar segura de tus actos. Por eso, si todavía no has tenido relaciones sexuales, no quieras crear como yo una película bonita de amor con la escena de la primera vez, introspecciona en ti, averigua si estás preparada, si te apetece, si crees que es un buen momento…y si hay tan solo un «no» en esas preguntas, quizá no es el momento.
Dejemos de idealizar las primeras veces, porque ,sí, es la primera vez que tendrás sexo, pero ayer también fue el primer día que fuiste a la bolera, o el primer día que montaste en patines. ¿Pero sabéis porque se idealiza el sexo por primera vez y no las otras cosas?, porque la primera vez es algo que se espera de las mujeres, que la sociedad ha pensado que una mujer si es virgen, tiene más valor. Y son pensamientos demasiado retrógrados, que a día de hoy en comentarios sutiles de algunas personas se siguen viendo.
Así que, para terminar, sí todavía no has perdido la «virginidad», no seas esa «yo» que se pasó horas desnuda en la cama llorando por no haber sido capaz de tener penetración. No seas esa «yo» que le agradeció a su pareja el detalle tan bonito que había tenido. No seas esa «yo» que por miedo no ha disfrutado del sexo y que pensaba que estar segura era lo menos importante.
Pd: ¿Alguna habéis tenido una experiencia como yo?, mis miedos en el sexo siguen todavía, pienso que cada vez que vaya a tener penetración me va a doler, y todavía no he disfrutado en ninguna relación sexual. ¿Podríais darme algún consejo? Muchas gracias chicas.