¿Sabéis esa sensación cuando necesitas algo desesperadamente y no te puedes controlar?
Ese es mi día a día con la comida.
Pase lo que pase me veo constantemente pensando en qué será lo próximo que coma y claro está, no pienso en comerme una ensalada. Pienso en comer patatas fritas, cheetos, hamburguesas, tú lo nombras. Todo menos cosas sanas.
Me miro en el espejo y me doy asco. Tengo episodios de atracones constantemente. Y más ahora que empieza la época del verano y la gente me va a ver en bikini.

No estoy gorda, no os equivoquéis, pero tampoco es que sea una Victoria Secret. La comida para mi es una herramienta, tanto de placer como de castigo.
¿Me siento triste? Comida
¿Voy a salir de fiesta y me quiero ver igual de bien que mis amigas? No como nada para verme más delagada.
Lo vais pillando.
Actualmente voy al psicólogo, pero no sé, nada me funciona. Quiero poder empezar a vivir una vida sana. Pero sobre todo a poder tener una relación normal con la comida y aprender a no odiarme cada vez que me miro al puto espejo.
En fin sorry por el textaco. Tenía que soltarlo.