Hoy quiero hablaros del mayor dilema emocional que he tenido en mi vida y que me suceda esto con casi 30 años me hace estar muy enfadada, enserio, creo que no he estado tan enfadada en mi vida y lo peor es que no se con quien debería estarlo, si conmigo misma, con el mundo o con ellos, lo cierto es que si lo analizo no puedo enfadarme con nadie, pero el dolor es tan real que aunque grite y reviente todo lo que tengo a mi alrededor sé que no se me pasaría.
Se que a muchas tal vez os parezca una exageración, otras se que tal vez podáis entenderme, al final cada sensibilidad es un mundo y estoy segura de que alguna pensará que debería estar agradecida, a veces yo también lo pienso pero no lo estoy, estoy muy enfadada, decepcionada y hecha una autentica mierda y a la vez cansada de fingir que todo va bien.
Llevo casi 4 años con mi pareja (los hacemos en un par de semanas), pero antes de estar con él estuve durante 6 años con el que podría decir que ha sido y tal vez aún lo sea el gran amor de mi vida. Llamémosle X.
X y yo nos llevamos 10 años y cuando nos conocimos nos enamoramos perdidamente. Al principio estábamos asustados por la diferencia de edad, pero siempre nos entendimos tan bien que el miedo pasó a segundo plano. Podría decir que vivimos una historia de película, era una persona cariñosa, romántica, aventurera, sincera y disfrutaba descubriendome el mundo y haciéndome disfrutar. El problema vino cuando después de 5 años de relación el quería ir más enserio: planes de boda, formar una familia… y yo que me veía demasiado joven para todo aquello me asusté. Los dos intentamos buscar un consenso pero al final fue imposible y decidí que lo mejor era dejarlo, nos costó mucho hacerlo y fue lo más doloroso que he tenido que hacer en mi vida. Entonces pensé que me había estado perdiendo muchas cosas y que tenía que adoptar el mismo estilo de vida que mis amigas (fiestas sin fin, follar con todo el que te sea posible y a disfrutar xiki).
El problema es que pronto me di cuenta de que yo no disfrutaba con nada de aquello, siempre necesité tener cierta conexión para acostarme con una persona y después de la historia tan impresionante que había vivido todo me sabía a poco.
Pasado un año y tras muchas charlas muy dolorosas con X fui levantando cabeza, y retomé contacto con un viejo amigo con el que tuve un lío antes de empezar con X. Siempre tuvimos una conexión especial y después de quedar varias veces fui recobrando la ilusión. Empezamos a salir y como pasaba más tiempo en su piso que en el mío al poco tiempo nos fuimos a vivir juntos. Yo me entregue a saco, quería que todo fuera perfecto pero esta vez con una persona de mi edad y con ninguna expectativa de formar una familia ni nada parecido. Yo estaba muy enfadada con X pero aún no era consciente de ello, por eso pensé que todo aquello ya estaba superado.
Aunque lo intente la historia con mi novio nunca fue tan impresionante, el no era tan cariñoso y las grandes aventuras no le atraían demasiado y aunque vivirlas sola hasta cierto punto está bien poco a poco también las fui dejando de lado, me di cuenta de que había un montón de cosas que nadie que no fuese X quería hacer conmigo, fue un poco triste pero al final lo aceptas y vives el nuevo capítulo de la mejor manera posible y con ilusión por las cosas que están por venir.

Pasados dos años X se fue a vivir a otro país. Antes de irse nos encontramos y me dijo que no había podido olvidarme y que marchándose fuera esperaba poder hacerlo, que aquí los recuerdos eran demasiados. Yo en cierto modo tampoco podía olvidar todo lo que habíamos vivido, pero estaba totalmente entregada en esta relación y tenía muy claro que cuando algo se rompe difícilmente puede volver a funcionar. Amaba a mi novio de la misma manera que le había amado a él? Desde luego no, pero siempre he pensado que cada amor es único e irrepetible y aunque la intensidad sea distinta el amor sigue siendo amor, a demás ahora tenía la experiencia y la perspectiva de mi relación anterior y no pensaba cometer los mismos errores. Me volví más comprensiva de lo que lo había sido anteriormente y sabía muy bien que cosas son las que dañan y pueden acabar con una pareja, él me había enseñado mucho en muchos aspectos y aunque yo no quería, de una forma u otra él ya formaba parte de mi.
Desde que se fue siempre he deseado que le vaya bien y que encuentre a una persona que esté a la altura y con la que pueda pasar página y ser realmente feliz. Pido por él al universo a menudo porque aunque no podamos hablar ni vernos para mí sigue siendo uno de los pilares de mi vida, sigue siendo mi familia y el amor que siento por el no lo podré cambiar nunca.
Al poco de marcharse mi relación empezaba a enfriarse, yo echaba en falta muchas cosas que mi pareja no podía darme y por supuesto jamás se las exigí, siempre he sido de las que piensan que si lo tengo que pedir entonces no lo quiero, aunque tal vez ese fue mi error. Echaba en falta ciertas muestras de cariño, pequeños detalles que nada tienen que ver con el materialismo, pasar tiempo de calidad en pareja saliendo de la rutina diaria… pero a mi pareja todo aquello se le hacía un mundo, se cerraba en banda y tal y como soy decidí tener yo esos gestos y pequeños detalles conmigo misma, mimarme un poco más y los que yo tenía hacía él siempre los hice con amor sin esperar que él hiciera lo mismo si realmente no lo sentía.
En otros aspectos la relación era perfecta, buena convivencia, ideas e ideales muy parecidos, conversaciones filosóficas, mismas expectativas a futuro y nuestras familias y amigos estaban encantados con nuestra relación. Además pase por una temporada complicada a nivel laboral y decidí cambiar de sector radicalmente a pesar de haber estado muchos años preparándome para ello, mi familia se enfadó muchísimo, mis amigas no podían entenderlo y él fue el único que me apoyó al 100% por lo que le estaré siempre eternamente agradecida y no solo eso sino que colaboró y me orientó en mi nueva formación a demás de callar las bocas de todos aquellos que decían que estaba muy mayorcita para volver a estudiar.
Pase una época un poco complicada por mi cambio de profesión y con aquello al parecer se me junto el duelo que no había terminado de pasar de mi anterior relación, mi cabeza me empezó a bombardear día si y día también con todas las cosas maravillosas que había vivido con X y lo distinta que era ahora mi vida. No sabía que el duelo tiene varias fases y que el enfado que había experimentado era tan sólo una de las primeras, tampoco sabía que podía tardarse tanto en superar una ruptura y el hecho de que mi novio no fuese el más cercano tampoco ayudaba.
Yo me cansé de intentar ese acercamiento emocional y cada vez me fui enfriando más y cuanto más me enfriaba más echaba en falta y recordaba el pasado. La depresión había llegado. Yo me refugié en el trabajo y en mis estudios hasta tal punto que esa era mi única meta diaria y el amor pasó a segundo plano en mi lista de prioridades.
De pronto empezamos a discutir por casi cualquier tontería, cada vez más y peor. Yo sentía que cada vez estábamos más alejados y que por mucho que lo intentase él era incapaz de comprender mis puntos de vista y como me hacía sentir todo aquello. Sentía que no podía explicarme y que cualquier cosa que yo decía era rebatible así que empecé a explotar por todo. Nos metimos en un bucle tóxico del que nos costó un tiempo salir y los dos salimos heridos de todo aquello. Comprendimos que si no había respeto entre nosotros entonces no podría haber nada sano he hicimos un esfuerzo por comprendernos el uno al otro.
En ese momento el empezó a ser más cariñoso y cercano pero entonces a mi ya no me salía, aún me sentía herida por todo aquello y no estaba acostumbrada a grandes muestras de cariño entre nosotros.
Le dije que necesitaba tiempo para volver a ser cariñosa, que estaba dolida pero que se me acabaría pasando. El problema es que pasaron los meses y no se me pasó, el me notaba fría y envidiaba las relaciones que algunos de nuestros amigos tenían entre ellos. Y joder, yo me sentía tan culpable por no poder darle ese amor, siempre he sido una persona muy cariñosa, a veces de más pero ya no me salía, era como si me hubiesen arrancado una parte importante de mí y aunque me moría por recuperarla no pude hacerlo. Yo quiero a mi novio, le quiero muchísimo pero a día de hoy lo veo más como mi mejor amigo que como mi pareja y eso es importante en una relación, pero que ocurre cuando hay 0 pasión?
Lo peor vino cuando hace unos meses recibí un mensaje de X, sorpresa, había venido a pasar una temporada a nuestra ciudad y le gustaría mucho verme. Le dije que sintiéndolo mucho no podía hacerlo, que me había dado cuenta de que aún no había superado nuestra historia del todo y que por mi parte ahora era yo la que no estaba preparada para ser amigos. Tal vez fue un error pero no podía mentirle ni quedar y hacer como si nada.
Intente evitarle pero sorpresa! Nos encontramos dos veces en menos de un mes, la primera iba con mi novio y el con un amigo suyo así que fue todo un poco frío. La segunda nos encontramos estando los dos solos y estuvimos hablando durante horas como si el tiempo no hubiera pasado y nos fundimos en un abrazo de casi 5 minutos que me recargó todas las energías. Joder, que cojones estaba pasando? Vivimos en una ciudad bastante grande y ambos encuentros habían sido en lugares que ninguno de los dos solíamos frecuentar. Sería cosa del destino?
X se me declaro de nuevo, me dijo que en todo este tiempo aunque había tenido dos relaciones las había terminado porqué ninguna le llenaba de la misma manera en ningún sentido y que también lo había pasado relamente mal y que sería bonito volver a intentarlo.
Ufff me asuste tanto, me pegue meses sin decir una sola palabra y al mismo tiempo mi novio iba sacando su faceta más romántica.
Empecé a sentirme como el culo por no poder amar a mi novio como se merece y al mismo tiempo emocionada al imaginarme cómo sería una vida de nuevo con X pero esa idea me asustaba mucho y no sabía hasta qué punto aquello podía funcionar, sabía que las cosas con mi chico tenían mal pronóstico, pero tanto para mandarlo todo a la mierda?
Se me despertó un fuego interno y empecé a sentirme ilusionada como una adolescente, X no paraba de mandarme mensajes en clave en por distintos medios que me hacían temblar del gusto y al mismo tiempo me sentía muy muy culpable por sentir todo aquello.
Hace unas semanas hablé con mi novio de que quería dejarlo (sin tener claro si volvería a intentar tener algo con X) pero estaba sintiendo cosas muy fuertes hacia alguien que no era él y él se merecía que le amasen de verdad y con toda esa pasión.
Él se sintió muy dolido sabiendo que ya no estaba enamorada de él pero me dijo que estaba dispuesto a conquistarme cada día si decidía quedarme. Y amigas mías, con la maleta en la mano y el corazón desecho no pude marcharme. Joder, por que no podía enfadarse mandarme a la mierda y ya está? Por que tenia que ser tan puto empatico y lindo conmigo? Por que cojones se ponía ahora las pilas en lugar de haberlo hecho desde un principio? Si hubiese sido así tal vez yo no hubiese echado en falta la historia que viví con X, al menos no de esa manera.
Ese día después de quedarme me contó cosas de sus anteriores relaciones que nunca se había atrevido a compartir, cosas que le habían hecho sentir muy inseguro y que por eso le daba tanto miedo entregarse al 100% pero que estaba cansado de tener miedo y que lo iba a apostar todo. Yo lo entendí pero al mismo tiempo me dolió mucho que no hubiese tenido la confianza de hablarme de aquello.
Ahora el tiene mil gestos bonitos cada día y yo me siento como una mierda y muy muy enfadada pero no se contra qué, supongo que contra todo.
Enfadada por no haber superado mi historia con X, enfadada con el hecho de que él tampoco lo haya superado, enfadada porque X se atreva a declararse y a ser tan estúpidamente romántico de nuevo, enfadada porque dejarlo con X fue lo más duro que he tenido que hacer en mi vida y lo hice porque pensé que sería lo mejor para los dos y ahora la vida se ríe de mi diciéndome que ninguno de los dos hemos podido ser más felices de lo qué fuimos, enfadada por haber sido tan estupida de meterme en una relación sin haber sanado la anterior, enfadada por que quiero a mi novio y lo último que he querido nunca es hacerle daño, enfadada por que él no se haya dado cuenta hasta ahora del valor de cuidar nuestra relación, enfadada por haberme sentido como una maldita adolescente y haber estado soñando con cosas que no puedo asumir, enfadada con la vida por ponerme en esta encrucijada de mierda, enfadada por que me he descentrado en mi estudio y en mi trabajo, enfadada conmigo por haber permitido que me suceda todo esto y muy muy decepcionada no sé si conmigo, con el mundo o con el amor. Pienso que todo sería más fácil si ninguno sintiese nada por mí porque me gustaría hacerles felices a los dos porque son personas maravillosas y no puedo. Ni siquiera por lo visto puedo responsabilizarme de mi propia felicidad. Enfada porque pensaba que ya había tocado fondo y ahora me siento como si una mano me estuviera reteniendo contra el suelo. Pero supongo que es donde debo estar y que aún me quedan muchas cosas por aprender.
La verdad es que no se que voy a hacer.
En el fondo creo que lo mejor es darles el portazo a los dos y empezar de cero por muy duro que sea, pero todo sea por no perderme a mi misma y no renunciar a mis valores. No se cuando tendré el valor de hacerlo ni si lo haré … solo se que estoy muy enfadada desde hace dos semanas y que necesitaba soltar todo lo que llevo. No espero que nadie me solucione la vida, se que nadie puede hacerlo pero saber lo que piensan otras personas desde otro punto de vista tal vez más objetivo siempre viene bien para clarificar.
Gracias de corazón si has llegado hasta aquí 🫶🏻