Mi follamigo y yo llevábamos varios días hablando por Whatsapp. Nos conocíamos desde hacía tres años y volveríamos a tener sexo después de unos meses sin vernos. A mí me acababan de dar calabazas y estaba un poco deprimida. Y cachonda, estaba muy cachonda. Entonces mis conversaciones con él empezaron a subir de tono. Y me empecé a confesar con él, le conté todas mis fantasías. Todo lo que quería que me hicieran, que me hiciera él. Sabía que nunca tendría que pedirle sexo oral (porque siempre se le dio muy bien usar la lengua) pero le conté todo lo demás. Quería probar el sexo duro con él, que me azotara, que me vendase los ojos, que me atara las manos… A él le atraía mucho la idea de ponerme a cuatro patas con los ojos vendados y darme azotes mientras me lo comía desde atrás.
Así que puestos en antecedentes, os imagináis cómo llegué a su casa aquella noche. Me puse a jugar con su gato mientras él regulaba la luz para que estuviéramos más cómodos, y de repente le noté detrás de mí. Me empezó a besar el cuello mientras me rodeaba la cintura con los brazos. Me cogió una mano y me llevó al dormitorio. Allí se desnudó mientras a mí solo me había dado tiempo a quitarme el pantalón. Entonces fue él quien me arrancó el resto de la ropa.
Y fue entonces cuando empezó la fiesta. «Túmbate, boca arriba». Le hice caso, y cuando volvió lo hizo con un pañuelo con el que me vendó los ojos. La noche prometía. Se colocó a mi lado y empezó a susurrarme al oído unas palabras que no voy a olvidar nunca, y con las que me puse como nunca antes: «Sabes que ahora estás a mi merced, ¿no? Que puedo hacer contigo lo que quiera. Te lo puedo comer, te puedo follar, te puedo pegar…». Me aceleré muchísimo y le dije que sí, que lo sabía y que estaba deseando empezar.
Mientras me besaba el cuello me empezó a masturbar. Notó mi excitación y le dijo que le encantaba. Me dio un golpecito suave en el coño con la palma de su mano, yo me sobresalté, pero le pedí que siguiera, que lo hiciera más fuerte. Me había gustado.
Sorprendida porque me gustara todo aquello, mucho más de lo que me había esperado, disfruté muchísimo del tiempo que me azotó, que me besó y que me pellizó los pezones con fuerza.
Estaba tan excitada que decidí darle el gusto. «¿Me pongo a cuatro patas?» le pregunté. Pero me dio un golpe más fuerte en el coño que me hizo gemir intensamente, y me respondió. «No, porque ya está, no vamos a hacer nada más».
Yo sonreí. Me tenía que estar vacilando. No cerré las piernas esperando que me masturbase, que me hiciera sexo oral… esperando algo. Pero nada. No veía nada, mis únicos sentidos activos eran el oído y el tacto. Tenía sus manos apoyadas en mis piernas, y mientras sonreía (estoy convencida de que sonreía) me aseguraba que aquella noche no iba a hacer nada más conmigo. Me pidió que me calmase y rebajase mi excitación, y cuando estuve más tranquila empezó a acariciarme de rodilla a rodilla, pasando por el ponte de venus muy despacio, pero sin llegar a ningún punto más. Yo aún esperaba algo, me tenía que estar vacilando. Con lo que le gustaba verme disfrutar, no podía estar haciéndome eso, dejándome a medias.
«Es que tienes que aprender a manejar la frustración, no siempre vas a conseguir lo que buscas en la vida», me dijo, «¿Acaso crees que bromeo?», y me quitó el pañuelo de los ojos.
Aquel día me fui a casa más cachonda que un gato en celo. Me acosté demasiado cansada como para masturbarme. Pero aprendí que hay formas muy puteras de enseñarnos lecciones de vida, y yo me fui a casa con una. Le llamé cabrón unas veinte veces por dejarme con las ganas, pero aquello no cambió nada. Intenté masturbarle, pero aquello no cambió nada. Y él me dijo, antes de despedirnos: «Por mucho que lo intentes, hay veces que las cosas simplemente no salen como tú quieres. Aprende a lidiar con ello. Y verás como el próximo día vienes con muchas más ganas». Y estoy deseando volver.
La lección que aprendí el día que no follé
Inicio › Foros › Sex & Love › Follodramas › La lección que aprendí el día que no follé
-
AutorEntradas
-
MaryInvitado
🌸 Envía tus movidas a [email protected]👄 Más testimonios en whatsapp https://whatsapp.com/channel/0029VaCbq9P7T8bgwL0lOx0S👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u
ResponderSaraInvitado
ResponderPues me parece un gilipollas como la copa de un pino, la verdad. A mi me hace eso y del cabreo que me pillo no me vuelve a ver más. Salvo que haya algún antecedente que no has contado, quien es él para darte lecciones de nada y encima dejarte a medias? Flipo
Anónima y oléInvitado
ResponderDe follodrama nada. Acabas de relatar una relación masoquista a tope.. Y has encontrado un sádico que lo vas a flipar….
Cuando le digas ¡follame!, te dirá, y una mierda, y se largara dejándote como una perra…. Ese es el verdadero masoquismo
LeiaInvitadoMariaInvitadoMartaInvitado
ResponderPues yo creo que es un capullo al que le has ofendido de alguna manera y te la devuelve así, va a hacer que se lo supliques para subirse el ego que le has herido. Es que tiene toda la pinta. Sobre todo eso de la leccioncita, me suena a que tiene una doble intención con eso.
O yo soy muy retorcidaAnaInvitadoAnaInvitadoVanesiInvitadoLauraInvitadoc00waInvitadokiria_29Invitado
ResponderBuenas!!!
Se lo q es eso creeme, tube una relacion con un chico asi y personalmente es una de las partes q mas me gustaban. no es algo de un ser masoquista ni mucho menos, en el BDSM no todo es follar y listos, al contrario es mucho mas mental q otra cosa.
Ella lo q le pidio es ir mas alla del sexo normal, es algo q se hace mucho la negacion del orgasmo/follar. Te quedas con muchas ganas si pero una vez has aprendido a disfrutar esos momentos igual q si estubieses follando lo disfrutas.
Yo si a ti te ha gustado tanto no lo dejaria, eso si cuidado puede que el hecho de tanta dominacion acabe fastidiandote y acabes mal. Te lo digo por experiencia
MilkaInvitado
ResponderPues yo no creo que el chico sea un gilipollas ni demás adjetivos que estáis depositando sobre él. Yo en alguna ocasión también lo he hecho (no de esa forma exactamente) y no por ello me considero una calienta pollas que va dejando a los tíos a medias. Que a lo mejor ella no le había pedido ningún consejo sobre la vida para que él se lo diera? Pues sí, pero mira, también ha conseguido que ella tenga aún más ganas de que se vuelvan a encontrar.
ChisiInvitado
ResponderYo tengo algo de experiencia en el BDSM y eso que cuentas se practica bastante (entre muchas otras cosas). Es sencillo, si te ha gustado repite sino pues no. Si te ha gustado lo demás y eso no, lo hablas con tu amigo y ponéis límites. Pasa de lo que piensen la gente y haz lo que te de la gana ?
EdenInvitado
ResponderQue quieres volver? Jajaja me meooooo!! A ver vamos por partes; este se ha leído mucho la trilogía de 50 sombras pero de el verdadero bdsm no sabe nada. Si a él le gusta ese juego lo normal es que te lo diga y si estás de acuerdo genial; pero si es tu folla amigo o sea que vas a lo que vas, y te hace eso…. es para darle una colleja para no olvidar. Yo eso se lo paso a mi pareja que me da lo mío a lo bestia o a lo vainilla, pero a uno del montón con el cual quedas sólo para un polvo….. Yo le digo adiositoooo
-
AutorEntradas
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.