Blanco, en botella y huele a leche podrida. Si es que os lo dicen a la cara y no lo queréis ver. Coincido con el anterior comentario, desaparece y que se quede con la intriga de por qué (aunque hay que ser lerdo).
Luego estos son los que se justifican a sí mismos de llevarte años engañando “cuando es evidente que él es así”.
Ufff! Pereza máxima.