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CUANDO TIENES EL HARÉN DENTRO DE LA MISMA EMPRESA
Trabajo en una importante y sólida empresa comercial de algo más de mil doscientos trabajadores. Durante los treinta años de existencia de la empresa, ésta ha pasado por diferentes etapas, unas mejores y otras peores. Pero la empresa sigue en pie y, más mal que bien, tiene pinta de que seguiremos aquí treinta años más, como mínimo.
Con la nueva gerencia, nueva de hace un par de años aproximadamente, el ambiente en general no se puede calificar de malo pero tampoco de maravilloso. Lo podríamos dejar en una entente cordial. Aunque sí que es verdad que hay ciertos piques digamos que sanos entre departamentos. Lo normal, por lo que yo sé. Los de Recursos Humanos se pican con Finanzas, los de Marketing con Ventas… Los que no tienen un enemigo claro y común son los de Tecnología de la Información (TI), supongo que porque están en todos los fregados de la empresa. Todos los necesitan y todos se quejan de ellos. Pero como se saben imprescindibles, no se suelen molestar en exceso ante las críticas. Además, que yo diría que es el departamento donde mejor rollo hay. Yo puedo dar fe de ello. Cuando entré a trabajar en la empresa, entré cubriendo una baja por enfermedad de una administrativa del TI y la verdad es que hice buenos amigos. El jefe del departamento acabó pidiendo el traslado a Logística y yo me fui con él, porque la persona que estaba de baja, volvió, y ya no había sitio para mí. Pero de vez en cuando, normalmente una vez en semana, me sigo pasando por allí para tomar café y ponernos al día de marujeos.
Y suele ser conveniente porque el nuevo jefe del TI nos da mucho juego. Antes de ser el responsable, era un miembro más del departamento. No se puede decir que sea guapo, pero tiene un algo, llámale carisma, llámale polvazo (que no hay bayeta en el mundo que se lo quite), que hace que triunfe allá donde va. No es presumido en absoluto y es muy buena gente y hace que sea un compañero de trabajo y un colega de fiesta inmejorable. Eso sí, mejor que no te pongas a tiro. Porque si lo haces, te tira. No lo puede evitar, Será el placer de la caza o qué sabemos, pero es impepinable. Amor no ofrece, pero dicen las “malas lenguas” que es donante de placer profesional.
Y el chico no necesita expandir el mercado, porque tiene de sobra con todo lo que le ofrece la empresa. Ha tenido pequeños escarceos con más de una y de dos, pero es que lo que está haciendo últimamente no tienen nombre. O sí. Vamos, que tiene montado el harén dentro de la propia empresa. Y según le apetezca una u otra, va a una planta o a otra.
Empezó a salir oficialmente con una directiva de administración (braguetazo se marcó) pero de mientras estaba con una encargada de Marketing que estaba casada (no, no es una sospecha, que las de la limpieza se los han encontrado ya un par de veces saliendo juntos de un lavabo. Es que no se van ni siquiera fuera del edificio.). Pero la de Marketing se pilló tanto por él, que, aún y sabiendo que ella no era la oficial, dejó a su marido para vivir intensamente su amor con su amante, creyendo que le convencería de quedarse con ella. Pero el amante le dijo que no podían ser nada más, porque estaba en una relación seria. Sí, con la de Administración.
Y aunque él no creía en el matrimonio, la de Administración, sí. Y no sabemos con qué artimañas lo convenció, pero que hubo bodorrio por todo lo alto, lo hubo. Y eso que la de Marketing sacó todos sus encantos a pasear para convencerle de que no se casase (vaya modelitos trajo durante una buena temporada). Pero nada.
¿Creéis que la de Marketing se desapareció o montó pollo? Pues no. Que está tan pillada que acepta convertirse en la otra. Total que tenemos a la señora esposa y a la amante oficial en la misma compañía. Y sí, digo amante oficial con toda la intención, porque si alguna empleada o comercial o clienta se pasa por el TI y le hace ojitos, pues nada, que él se debe a su público. Es como si intentara ponerse a dieta pero no parase de picar entre horas. Es un fenómeno del arte de la seducción y el sexo bien hecho (la de Marketing un día comentó, como el que no quiere la cosa, que había descubierto que era multiorgásmica después de separarse, ergoooo…).
No obstante, parece que nuestro hombre se ha empezado a aburrir, porque últimamente se le ve tomar el café con una de Ventas. Y eso sí que puede ser peligroso, porque los de Marketing y los de Ventas no se soportan. Y no creo que a la amante oficial le haga ninguna gracias, si es que se entera, de que la están relegando en su puesto habitual.
Diréis que si yo lo sé, que ya no trabajo con él, se pueden enterar ellas también, pero cuando dicen que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, será por algo…
Y podéis decir también que somos unas malpensadas, que igual sólo toma café con la de Ventas. Ja, creedme. él toma el café con los del TI. Si se toma otro fuera… Es lo que es. Si queréis, nos esperamos a que nos lo confirme alguna de las señoras de la limpieza.
Así que de mientras, nos mantenemos a la expectativa. Os voy informando si hay cualquier novedad. Cierro la conexión por hoy.
