No sabía dónde poner esto, pero bueno.
Soy Clara, 27 palos, y estoy harta. De verdad, estoy hasta el coño. Vivo con mi novio y su perro, y cada día es una tortura para mis sentidos que ya de por sí están hechos un lío.
Mi novio, al que quiero mucho, pero que no tiene ni puñetera idea de lo que es vivir en mi cabeza, está OBSESIONADO con el ROJO. No un rojo normalito, no. Es el rojo chillón, el que te taladra la retina, el que te grita: «¡MÍRAME! ¡SOY EL COLOR MÁS AGRESIVO DEL PUTO PLANETA!».
Tenemos cojines rojos, una manta roja, hasta la taza del desayuno es roja. Es como si el tío quisiera que me explotara la cabeza. Para mí, que lo mío es que mi cerebro no filtra una mierda y todo me llega multiplicado por mil, el rojo es como una sirena de ambulancia en mi ojo. CONSTANTE. Me acuesto, cierro los ojos y sigo viendo putas manchas rojas. Es agotador. Y no sé cómo decírselo sin que se lo tome como un ataque personal. «¿Cariño, no te gustarían los tonos tierra? ¿O un azul tranquilito? ¿O el puto blanco de un psiquiátrico, que es lo que necesito?». Pero no, es el rojo. Joder, es que siempre es el puto rojo.
Y luego está Ron. Un golden retriever, que es un amor, sí, pero es que SUELTA MÁS PELO QUE UN PUTO YETI. ¿Sabes lo que es levantarte por la mañana y que el suelo parezca una alfombra persa hecha de pelo de perro? Me pongo calcetines y al minuto ya llevo una capa extra de pelo. Me siento en el sofá y parezco un puto imán. Todo, cada cosa que toco, cada cosa que me pongo, tiene pelos de perro. Es una sensación constante de que algo me roza, algo me pica. Como si tuviera un enjambre de mosquitos invisibles por todo el cuerpo. Mi cerebro ya está bastante sobrecargado, ¿sabes? Y esto es como el remate. Cepillarlo es una pesadilla, el simple hecho de que los pelos vuelen por el aire me pone enferma. Y mi novio, tan feliz, me dice: «¡Ay, es que es tan mimoso!». ¡Mimoso un cojón! ¡Es un puto dispersor de fibras!
Así que aquí estoy, aguantando el rojo que me revienta la vista y los pelos que me atacan la piel. Estoy al límite. Necesito ayuda. De verdad, ¿alguien tiene algún truco para que los perros suelten menos pelo sin raparlos al cero? ¿O alguna forma sutil de hacer que mi novio empiece a amar el gris, el beige o cualquier color que no sea ese puto rojo agresivo? Porque estoy a punto de prenderle fuego a la casa, y si no lo hago es porque seguro que el fuego es rojo.
