ESTOY MUY HARTA DE ESTO.
A mis 29 años estoy cansada de ser siempre la oveja »loca» de la familia, que me hayan puesto la etiqueta de vividora y que nadie le de valor a nada de lo que hago por »¡ja! ella puede con eso y más, es una vaga tremenda».
Siempre he tenido facilidad para los estudios, soy lo que se considera una »chica lista y espabilada», tengo una forma de ser muy positiva y extrovertida y todo eso junto ha dado lugar a que nadie me tome en serio. En mi familia jamás valoran mis logros, nunca son suficientes porque tienen la impresión de que no me lo curro absolutamente nada y que, encima, la vida en general es para mí un chiste constante. Nada más lejos de la realidad.
Además de una ansiedad de caballo sufro a diario el síndrome del impostor, tengo problemas muy locos de estómago y tengo ataques de pánico cada dos por tres. A esto se le suma que profesionalmente no he cumplido los objetivos de mis padres, sino que poco a poco me he labrado un futuro a mi manera, montando mi propio negocio como autónoma (negocio que, por cierto, no me va mal en absoluto).
Pero claro, no es ese despacho de abogados que ellos querían, o esa oposición del grupo A a la que podía haber optado si me hubiera puesto a estudiar en serio. Esto a lo que he llegado según toda, toda mi familia, ha sido para mí un paseo, sin más.
Nadie ve lo mal que duermo, la de horas que paso haciendo números para seguir creciendo profesionalmente, o lo mucho que me preocupo por cada miembro de la familia. No, ellos solo ven que entro y salgo, que tengo un piso con las paredes moradas que está casi siempre desordenado y que a mis 32 años no tengo trazas de tener casarme o traer críos al mundo. Ellos solo ven que con 27 me puse un aro en la nariz y que cada día tengo un nuevo tatuaje, y por eso estoy echada a perder, y vaya decepción.
No se dan cuenta de lo que duele, de lo terrible que es sentir cada día que eres una decepción a pesar de todo, a pesar de no haber dado ni un problema, de quererles muchísimo, de estar ahí siempre que me necesitan. Eso parecen no verlo porque al final lo que no he logrado, eso es lo que realmente les importa.