Hola! realmente no vengo a pedir consejo, pero creo que cuando llegas a cierto nivel de estrés es mejor soltar lo que nos pasa que guardárnoslo y como ahora mismo según podéis leer en el título, estoy en un momento en que cualquier cosa se vuelve un mundo y soy consciente de ello, pero no por eso puedo evitar ciertos sentimientos que afloran dentro de mi zulo opositoril.
Llevo viviendo con mi pareja casi 3 años, un amor, todo perfecto, no me pide nada, me lo da todo y me aguanta lo inaguantable. Mi frustración hoy viene por una amiga.
Como comprenderéis la oposición me deja poco o nada de tiempo para esparcir socialmente, aunque aprovecho lo que puedo ya que mi cerebro también necesita oxigenar.
Hace dos semanas una amiga, llamemosla, Paqui, me dijo que en semana santa venía una súper orquesta a un pueblo cercano a donde vivimos y que si iba con ella, que yo necesitaba despejar un poco y así pasábamos tiempo juntas.
Yo miré mi agenda, la organicé y le dije que sí!, hasta ahí todo perfecto.
El problema viene ahora, yo hasta el mes pasado, he estado cobrando mi santo paro que he acumulado durante los 10 años que he estado currando y por circunstancias varias dejé (pero que el director de la empresa donde estaba me organizó, para poder tener, ya que me apoyó en mi proyecto) para meterme en este submundo opositor.
Por tanto, pandemia por medio, llegó el día en que este se acabó, por tanto, ahora mismo tengo cero ingresos y X gastos, que gracias a mi pareja son los menos pero son. Bueno, que me enrollo.

Esta amiga sabe desde hace un par de meses que mi situación iba a ser esta y que yo por circunstancias obvias hay ciertos planes de los que me tengo que privar.
Mi amiga me dijo que sin fallo, todo ok. Se supone que la fiesta del pueblo súper orquesta y tal pues iba a ser gratis, aire libre, botellón como con 16 y listo.
Pues hoy me habla, para preguntarme que si voy, que habló con dos amigas suyas de otro pueblo que vienen también, que le diga porque la entrada son 10 euros y que tienen pensado ir a cenar por ahí antes de ir a la fiesta y que claro que no dejan entrar con bebida ni nada.
MI cara al ver el mensaje fue en plan….pfff, 10 euros los puedo pagar para darme un despeje, pero cena+copas ya sabemos como va, no puedo ir a nivel de otras. Además se supone que iba a ir con ella en coche hasta allí, pero cambió el turno de trabajo (ella trabaja al lado de ese pueblo) y sale directamente para cenar y luego ir, con lo cual me dijo que me podía coger un bus y aparecer allí para cenar.
Luego se dio cuenta de la cagada y directamente me dijo que si no quería cenar, que podía ir directamente allí y seguidamente después de eso me puso que claro que entiende mi situación y que si no puedo ir que lo entiende, que ya para otra ocasión.
Es decir, me dice hace dos semanas que vaya con ella, (no me dijo de nadie más), que es gratis y que dormíamos en el coche, y ahora aparecen dos amigas, cena, copas, y yo que si quiero ir me apañe.
Pues le dije sinceramente que podría pedirle a mi pareja que me dejara el dinero (porque se que me lo dejaría) pero que no lo voy a hacer porque no me parece ético, pedírselo, y que el no pueda ni venir porque trabaje de noches, para yo estar de fiesta. Le dije que nada que ya hablábamos que lo pasara bien, que me iba a poner a seguir estudiando porque me estaba poniendo mal (por ver que el plan se me chafó) y sinceramente siento como si tuviera las hormonas alteradas, pensando que le da exactamente igual que esté encerrada semanas y semanas como que no. Como si ella se hubiera sacado su plan B guai con las otras y yo como no puedo ahora mismo permitirme ciertos «lujos» le de igual como esté emocionalmente. Porque la verdad, ahora, me dicen, baja media hora a tomar un café, y a mi eso me da la vida, soy feliz. Pero bueno, junio está ahí, un empujón más y seré libre.
Gracias si hay alguna que ha leído este tocho y ánimo a las que estéis como yo, el esfuerzo valdrá la pena, o no, pero al menos nos esforzamos todo lo que podamos!